La reina de los Países Bajos cambia su pelo suelto, sin más, por otro peinado completamente hacia atrás. La duda es si era así de origen o solo está dejado…


Máxima, la reina de los Países Bajos, ha vuelto a escena tras una serie de torpezas que, junto a su esposo, el rey Guillermo, les han obligado incluso a pedir un perdón público. Hablamos de su reciente escapada a Grecia en tiempos de pandemia, lo que suscitó una polémica enorme y su inmediato regreso a Holanda. El caso es que Máxima está dispuesta a no dar más que hablar por motivos equivocados y está muy centrada en sus quehaceres oficiales.

El último lo ha llevado a cabo desde su propia casa para mantener una videoconferencia con ocasión de la Reunión de Mujeres Líderes. La cita tuvo que celebrarse de manera virtual y la soberana dio el discurso inaugural en calidad de embajadora especial de Naciones Unidas para las Finanzas Inclusivas para el Desarrollo. Sentada en un gran despacho o salón de Huis ten Bosch, su residencia oficial en La Haya, frente a una enorme pantalla de televisión, Máxima de Holanda ofrecía un aspecto serio y concentrado.

Pero no solo el gesto nos llamó la atención, sino también su look. Muy sobria, muy sofisticada. Para empezar por su peinado, que cambiaba un poco respecto a lo que nos tiene acostumbrados. Máxima de Holanda no es muy amiga de cambios extremos o peinados elaborados, salvo si es para llevar algún recogido en ocasiones de gala o para acoplarse sombreros y tocados. Su imagen siempre suele ser la misma y bastante sencilla: su larga melena suelta y con raya al lado, pero sin marcar demasiado.

El caso es que esta vez decidió apostar por una ligera novedad y se peinó el pelo completamente hacia atrás. Un poco ahuecado, con algo de volumen, por lo que no entraría dentro del terreno del ‘wet hair’, es decir, el efecto de pelo mojado. Por otro lado, a lo largo de su intervención vimos cómo el peinado iba transformándose, abriéndose la raya hacia un lado, con lo que no estaba completamente fijado con laca o algún otro producto de peluquería destinado a mantenerlo todo en su sitio. Y la reina lo manipulaba con naturalidad.

LAS CRÍTICAS A MÁXIMA POR SU PELO

El peinado, junto a sus pendientes dorados XXL y su nuevo vestido de punto negro, por cierto de la marca española Massimo Dutti, le daban un aire muy chic. Recordemos que ella es la reina de maximalismo, de lo barroco, del colorido más atrevido. Lo cierto es que también en este modo menos ampuloso está favorecida.

En cuanto al pelo se abre un debate, por decirlo así: ¿era así su peinado o simplemente lo llevaba descuidado? ¿Su apariencia densa y con poco movimiento era intencionada? Puede que incluso diera la sensación de un pelo sucio, con exceso de grasa, con las raíces más oscuras y el rubio algo quemado. No sería la primera vez que a Máxima de Holanda se le critica en este sentido. Desde luego no es de las ‘royals’ mejor peinadas, aunque, haga lo que haga, sigue siendo de las que más nos gustan. ¿Qué os parece?