A diferencia de lo que sucede con la Familia Real española, el resto de monarquías ha encontrado en las redes sociales una vía por la cual mostrarse más cercanos al pueblo y así conectar directamente con sus ciudadanos. Un buen ejemplo es el que realizan los príncipes de Noruega, la princesa Mette Marit y el príncipe Haakon, que son muy activos en Instagram, compartiendo constantemente fotografías de sus viajes privados, sus preocupaciones diarias y esos actos que, hasta ahora, habían permanecido en la más estricta intimidad. Sin embargo, esto forma en sí una moneda con dos caras, dado que si muchas veces son aplaudidos por romper el celo con el que muchos miembros de las familias reales llevan su rutina, ahora les ha tocado el turno de ser criticados por las últimas instantáneas que han compartido con el mundo.

Sus más de 270.000 seguidores de Instagram han quedado ojipláticos al ver la última publicación de los príncipes Mette Marit y Haakon de Noruega. Cuatro instantáneas que muestran lo bien que se lo están pasando en una escapada furtiva a la nieve, con la principal intención de alejarse de la tediosa rutina de confinamiento en palacio para disfrutar de una divertida jornada de esquí y respirar aire fresco, acompañados de su hija, la princesa Ingrid Alexandra de Noruega.  Llama la atención la ausencia de Sverre Magnus, su otro hijo, a quien no le gusta en demasía este deporte de invierno, así como Marius, el hijo de Mette Marit, quien es un apasionado del esquí, pero que no pudo acompañarles en esta ocasión.

Una escapada con motivo de las festividades de Pascua que este año son especialmente extrañas, al poder disfrutar de las pistas de esquí sin que nadie les moleste, dado que el resto de ciudadanos sí están respetando el confinamiento obligatorio que el gobierno noruego ha impuesto para tratar de frenar el avance de la pandemia del coronavirus por su territorio. Una prohibición de salir de casa que parece no afectar a la familia real noruega.

Críticas a los príncipes de Noruega por su escapada

Como cabría esperarse, las críticas a la princesa Mette Marit de Noruega y su esposo, el príncipe Haakon, no han tardado en materializarse en su publicación de Instagram. Ver a los tres miembros de la familia real disfrutando de una entretenida jornada de nieve en familia ha crispado los nervios de todos aquellos que, por imposición legal en tiempos de coronavirus, han tenido que permanecer en sus casas confinados.

Y es más, son muchos los que han querido poner de relieve que la princesa Mette Marit debería minimizar más si cabe sus salidas al exterior, dado que engrosa las filas de aquellas personas que registran un especial riesgo de perder la vida si resultan contagiadas de coronavirus, al contar con una patología previa. Hace dos años, la esposa de Haakon de Noruega confesó que padece fibrosis pulmonar crónica, una patología que pondría su vida en serio peligro si entrase en contacto directo con la pandemia.

No obstante, hay que señalar que los príncipes noruegos están en el límite entre lo permitido por la ley en tiempos de cuarentena y la infracción. En Noruega, a diferencia de en España, las autoridades sanitarias han permitido que las personas puedan salir de casa para practicar deporte, siempre y cuando extremen las medidas de seguridad para no resultar contagiados ni ayudar a la propagación del coronavirus. Con ello, pueden practicar deporte al aire libre si respetan la distancia social impuesta por el gobierno y si esto no supone un desplazamiento lejano de su lugar de residencia. Y, claro está, ellos han cumplido estas medidas con precaución, o al menos no se demuestra lo contrario a través de las fotografías que han compartido en su cuenta oficial de Instagram: han salido a hacer deporte y viven justo a los pies de la montaña a la que han subido a practicar esquí.

La princesa Mette Marit ha querido aprovechar la publicación de estas cuatro instantáneas en Instagram para concienciar al resto de ciudadanos a no seguir su ejemplo. Aunque ellos en sí no se han saltado las medidas establecidas en la cuarentena, no es aconsejable salir de casa y menos hacerlo en grupo. Por ello, la princesa ha acompañado sus fotografías con un texto en el que apoya los preceptos para poner en jaque la pandemia mundial: “Llegué a la cima. Recuerden estar a dos metros de distancia de los que aman, pero con los que ni vivan y de todos los demás, también”. Eso sí, en las fotos se ve que los dos metros de distancia social en ellos no se cumple, aunque al vivir bajo el mismo techo, en caso de que uno de ellos sea portador del virus, la suerte ya estaría echada.