La princesa Mette-Marit de Noruega sufrió una caída cuando se disponía a esquiar, que le ha provocado una fractura de coxis.


La esposa de Haakon de Noruega no ha tenido un comienzo de año tranquilo, aunque esa era su intención. La familia del heredero noruego ha tenido que pasar las últimas navidades en su residencia oficial de Skaugum, y no en la estación de esquí de Uvdal, tal y como acostumbran siempre por estas fechas. Todos son unos grandes apasionados de la nieve, y más procediendo de un país escandinavo. Sin embargo, sus planes dieron al traste a causa de un incidente sufrido por la princesa. Según la revista Se og Hör, Mette-Marit estaba a punto de deslizarse por las pistas cuando esta se cayó aparatosamente y tuvo que ser trasladada al servicio de Urgencias para ser tratada.

Al parecer, todo ocurrió cuando Mette-Marit iba a bajar del telesilla y sus esquíes se atascaron en la nieve, desequilibrándola y provocando una fuerte caída. La princesa iba acompañada por su hija Ingrid Alexandra, de 16 años, quien también es una gran aficionada al deporte blanco y fue a primera en atender a su madre. Mette-Marit sentía fuertes dolores, por lo que se la llevaron a los servicios médicos, donde la diagnosticaron una fractura de coxis.

Como la princesa padece fibrosis pulmonar, enfermedad que le fue detectada en octubre de 2018, los sanitarios juzgaron oportuno dejarla en observación en el hospital durante la noche. Después de controlar la situación, la princesa pudo regresar a casa. Eso sí, la familia se vio obligada a suspender su estancia en Uvdal y volver a Skaugum, donde han disfrutado de las fiestas navideñas. Mientras tanto, Mette-Marit continúa recuperándose del susto. La Casa Real noruega no ha informado de este asunto, quizás por considerarlo privado o de poca importancia.

No es la primera vez que Mette-Marit se lesiona en la nieve. Ya en 2002 se rompió el tobillo derecho y tuvo que estar escayolada durante un mes y  medio. Su enfemerdad la obliga a cuidarse mucho y guardar reposo algunas temporadas, motivo por el que anunciaron que su agenda se vería algo reducida. Pese a todo, la joven, de 47 años, sigue al pie del cañón con sus compromisos oficiales. También suele compartir en sus redes sociales bonitas imágenes familiares de su vida diaria, como excursiones familiares o nuevas aficiones como el telar y la cerámica. Este no ha sido el mejor comienzo de año posible, pero mirándolo con optimismo, ahora solo puede ir a mejor, ¿no?