La Justicia holandesa ha condenado a un hombre por sus "inaceptables" insultos contra la reina Máxima, a quien llamó en público "hija de un asesino".


Insultar no es gratuito, y menos insultar a la reina. Así lo ha considerado un juez en Holanda, que ha condenado a un hombre por proferir en público graves insultos contra Máxima. Los hechos sucedieron en la ciudad de Utrecht, el pasado octubre, en el momento en el que un policía estaba poniendo una multa de 104 euros a una persona en un centro comercial. En el grupo de este estaba un neerlandés de 63 años, quien, enfadado por la situación, comenzó a gritar encontrando el mejor objetivo de sus dardos en la figura de la consorte.

Así se escucharon cosas como «hija de un asesino», «cerda asquerosa» y «perra», motivo por el que fue advertido por los agentes. En concreto dijo: «Este dinero irá, a través de los impuestos, a la hija de un asesino». Con ello se refería a Jorge Zorreguieta, padre de Máxima, quien fuera ministro durante la dictadura de Videla en Argentina. Precisamente por este hecho este fue vetado en los actos públicos del país y no pudo acudir a la boda de Guillermo y Máxima, en 2002.

Sin embargo, el hombre no desistió en su actitud y acabó siendo sancionado y llevado ante los tribunales. La fiscalía manifestó que estas expresiones «son inaceptables, y no encajan en la figura de la libertad de expresión al no contribuir al debate público». En el Código Penal de los Países Bajos está contemplado del delito de injurias al Rey, su familia o a otros Jefes de Estado, e incluso a cualquier funcionario.

Por todo ello, este ciudadanos ha sido condenado a cumplir con 40 horas de servicio a la comunidad. Al menos tuvo la «suerte» de que la ley del país cambió justo en 2019, pues antes los delitos al Rey estaban penados con hasta cinco años de cárcel. Ahora llegan a un máximo de cuatro meses. Este caso en España ya no sería posible, pues el delito de Injurias a la Corona fue eliminado del Código Penal en octubre de 2018.

La Casa Real holandesa no se ha pronunciado al respecto. Cuando se produjeron los hechos los reyes Guillermo y Máxima estaban en Japón asistiendo a la ceremonia de Entronización del Emperador Naruhito. Ayer los veíamos en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en el 75 aniversario de su liberación, donde coincidieron, entre otros, con los Reyes Felipe y Letizia.