La Familia Real británica ha presidido esta mañana un servicio religioso para conmemorar los seis meses que han pasado desde el incendio en la Grenfell Tower, en Londres, un rascacielos residencial en el que fallecieron 71 personas. La misa ha tenido lugar en la catedral de San Pablo, y a la misma Kate ha llegado junto a su marido, el príncipe Guillermo, y su cuñado, el príncipe Harry. Es habitual ver a los tres en numerosos actos públicos. 

Como siempre, hemos analizado el estilismo de Kate. Y lo que a primera vista ha captado la atención ha sido su sombrero. La Duquesa de Cambridge suele lucir todo tipo de tocados, de hecho toda la realeza británica, pero es cierto que en esta ocasión ha introducido un nuevo estilo, una especie de Fedora de ala ancha.

Se trata de un sombrero de fieltro azul marino, a juego con el resto de su atuendo, en el que de nuevo ha optado por un abriguito corto con doble botonadura plateada. Siguiendo estrictamente las normas de protocolo para estas ocasiones, Kate también se ha puesto unos guantes con lacito. 

Kate Middleton, que está embarazada de cinco meses, el próximo abril dará a luz a su tercer hijo. Será un nuevo hermanito para los príncipes George y Charlotte. De momento, la esposa de Guillermo se encuentra de maravilla y muy activa. Ayer mismo acudía a un centro de beneficiencia, donde precisamente charló con algunas familias afectadas por este terrible incendio que asoló el edificio por completo. Después la familia volverá a reunirse para celebrar la boda de Harry y Meghan Markle. Pero antes les quedan las navidades en familia, todos reunidos cumpliendo la tradición en Sandringham. 

Kate, junto a su marido, Guillermo de Inglaterra.