Discretas, carismáticas, diferentes… Las hermanas de la realeza juegan un papel fundamental en la vida de las famosas testas coronadas.


Reyes y reinas, príncipes y princesas llevan sobre sus hombros la carga de la Corona, una ‘profesión’ sin duda singular y a veces contestada. Por eso mismo deben contar a su lado con personas de la máxima confianza. En este primer círculo de intimidades se encuentran sus familiares, y entre ellos nos vamos a centrar en las hermanas. Sí, ellas. Porque son muchas. Algunas tan discretas que su figura a veces pasa inadvertida y otras con el carisma suficiente como para ‘robar’ el plano a los titulares. Todas ellas son fundamentales para muchos ‘royals’ y aquí lo vamos a demostrar.

Leonor y Sofia
Robert Smith

No tenemos que remontarnos muy lejos. Quizás la hermana más ‘famosa’ del momento es la Infanta Sofía, la menor de las hijas de los Reyes Felipe y Letizia y la mejor compañera de la Princesa Leonor. La historia la ha relegado al segundo plano, pero en estos tiempos eso no es una desventaja. Su hermana es la heredera, pero ella podrá gozar de una mayor libertad. Y además, a sus 14 años, encandila cada vez más por su estilo moderno y desenfadado.

Leonor y Sofía son un gran ejemplo de hermanas unidas, cómplices, inseparables. Son la una para la otra. Su escasa diferencia de edad las ha hecho compartir todo hasta la fecha. Habrá que ver cómo llevan la separación tras la marcha de la Princesa a estudiar a un internado en Gales (Reino Unido).

Gtres.De su misma generación tenemos a Alexia y Arianne de Holanda, las hermanas menores de la también heredera Amalia. Las tres hermanas han crecido formando una piña, que ahora también se deshará con la partida de Alexia al mismo centro que Leonor.

En la misma línea sumamos a Magdalena de Suecia, hermana pequeña de la heredera Victoria, y durante años una de las ‘royals’ más deseadas. Al fin han podido reencontrarse este verano tras un año y medio alejadas por la pandemia (Magdalena reside en Miami) y en sus gestos denotan lo mucho que se han echado de menos.

Gtres.

Pero hay muchas más hermanas que no son de la realeza, aunque igualmente fundamentales en la vida de reinas y princesas. Sin ir más lejos, la Reina Letizia tiene a Telma Ortiz, quien además ahora la va a hacer tía de nuevo. Kate de Cambridge cuenta con Pippa Middleton como su gran confidente. Recordemos cómo estas dos últimas acapararon la atención en las bodas de sus respectivas hermanas.

Redes sociales.

Tanto Telma como Pipa han elegido permanecer en la sombra de sus importantes hermanas, pese a que durante un tiempo fueron muy buscadas. Pero su relevancia es innegable. De puertas para adentro de palacio se suceden encuentros ajenos al protocolo en los que seguir forjando una vida familiar. Como anécdota baste destacar que Telma incluso hereda prendas de vestir de Letizia, y así lo hemos podido comprobar alguna vez. Lo típico, prestarse y regalarse la ropa como buenas hermanas.

Si hablamos de hermanas tampoco nos podemos olvidar de la Infanta Elena y la Infanta Cristina, las del Rey Felipe. Aunque a causa de as vicisitudes de la vida ahora parece que se han alejado, durante años ejercieron de impagables escuderas de su hermano menor. Todos recordamos las lágrimas de orgullo de Doña Elena al ver desfilar al entonces príncipe como abanderado español en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

De igual forma el Rey Juan Carlos se sentía muy unido a las suyas, la Infanta Pilar, ya fallecida, y la Infanta Margarita. Y quizás la más entrañable es Irene de Grecia, hermana pequeña de la Reina Sofía, quien vive con ella en La Zarzuela y es su amiga, su compañía inseparable y su paño de lágrimas.

Kongehuset.

En el plano internacional otras hermanas ‘reales’ han copado el protagonismo casi sin querer. La princesa Margarita era el gran apoyo de la reina Isabel de Inglaterra y su pérdida le dejó un enorme vacío. Más afortunada es la reina Margarita de Dinamarca, quien aún puede disfrutar de sus hermanas, la princesa Benedicta (que reside en su país y cumple con algunas funciones públicas), y Ana María de Grecia, esposa del exrey Constantino, hermano de la Reina Sofía. Siempre que tienen ocasión se reúnen y reviven juntas tantos hermosos recuerdos de infancia.

En definitiva, un escenario lleno de ternura (y lógicamente también de momentos menos felices, que de todo hay) compartido por todos estos ‘royals’.