El pasado 17 de agosto, el príncipe Alberto y Charlène de Mónaco emitieron un comunicado en el que anunciaron la reapertura de los espacios públicos del Palacio principesco, su residencia oficial, tras siete largos años cerrados por restauración. Una buenísima noticia que llega después de que la exdeportista retomase su agenda pública tras haber sufrido un fuerte bache en su salud. Se trata de un enclave inigualable en los que la sociedad civil va a poder disfrutar de impresionantes frescos y rincones con siglos de historia. Eso sí, todo por un módico precio.


Tras siete años de duro trabajo para restaurar la belleza del lugar y su excepcional patrimonio, la residencia del príncipe Alberto, su esposa, la princesa Charlène, y sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella, vuelve a estar abierta al público. La reforma se ha llevado a cabo respetando tanto el medio ambiente como el patrimonio histórico del Palacio Grimaldi. Fue el soberano quien tomó la decisión de hacer esta ambiciosa restauración tanto del exterior como del interior. La visita a los salones cuesta tan solo 10 euros para los adultos (5 para los menores de edad). 

La emblemática residencia del príncipe soberano del Principado y su mujer se estableció en 1191, inicialmente como fortaleza de la República de Génova. Es la residencia del Príncipe de Mónaco desde 1297, cuando la familia Grimaldi la conquistó de forma definitiva. El Palacio, que está situado en la cima de la roca de Mónaco, sobre el mar Mediterráneo, está dotado además de un jardín zoológico fundado por Rainiero III en 1954. A día de hoy, alberga nada más y nada menos que 300 animales (de 60 especies muy diferentes). Se trata de una atracción muy interesante que los residentes y turistas pueden visitar junto a los salones interiores por 25 euros.

Se han descubierto obras de arte del Renacimiento italiano

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La residencia oficial abrió sus puertas al público el pasado 1 de julio. Las nuevas obras han descubierto obras de arte inéditas del Renacimiento italiano que han estado ocultos durante más de 500 años bajo pinturas y que ahora van a poder ver la luz. Estas pinturas ocupan una superficies de 600 metros cuadrados. La apertura a la sociedad es una gran alegría para todos puesto que así podrán descubrir todos los secretos del Palacio monegasco. Hace unas semanas, los visitantes al Palacio Grimaldi se topaban con la mismísima princesa Charlène, quien no dudaba en hacer de perfecta guía turística y hacerse fotos con los más pequeños. La residencia de la Familia Real de Mónaco estará abierta hasta el próximo mes de octubre. "Los visitantes quedarán impresionados por la magnificencia de su interior y la gran calma que emana de él", reza el comunicado emitido por el palacio del príncipe.