Estefanía de Mónaco arropa a los mellizos Jacques y Gabriella en la tradicional entrega de regalos navideños en el Principado, donde también estuvieron sus hijos Louis y Camille.


Estefanía de Mónaco demuestra estar muy cerca de su hermano, el príncipe Alberto, y de sus sobrinos, los mellizos Jacques y Gabriella. La ausencia de la princesa Charlène, quien continúa recuperándose en una clínica en Suiza, hace que los pequeños estén viviendo unas navidades muy distintas, echándola en falta. Todos recordamos la imagen de los niños saliendo a saludar al balcón de palacio en la Fiesta Nacional con unos dibujos dedicados a su madre. El resto de su familia está procurando que no sufran demasiado esta carencia y entre ellos la tía Estefanía juega un papel importante.

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Cumpliendo con otra de las tradiciones navideñas, los hijos de Alberto y Charlène han acudido a la entrega de regalos a los niños del Principado, entre los 5 y los 12 años, celebrado en la plaza principal del Palacio Grimaldi. Un acto en el que han estado acompañados por Estefanía y dos de sus hijos, Louis Ducruet y Camille Gottlieb. Solo faltaba la mediana, Pauline Ducruet.

Los jóvenes han colaborado en la tarea de reparto junto a sus primitos, quien acaban de cumplir siete años. Lo hacían el pasado 10 de diciembre, motivo por el cual su madre reaparecía en las redes para felicitarlos públicamente y compartir unas nuevas fotografías de los niños ante su tarta con las velas.

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Jacques y Gabriella se situaron tras una mesa y fueron dando en mano los diferentes paquetes a sus coétaneos. La princesa Estefanía no les perdía ojo y en ocasiones guiaba sus pasos con dulce mano. Ella siempre ha estado muy unida a su hermano Alberto y ahora lo está demostrando más que nunca.

Jacques lucía una parca, mientras que Gabriella optó por un precioso chaleco de la firma francesa Bonpoint. Además se puso una mascarilla para concienciar sobre el cuidado de los océanos, una causa que precisamente su madre patrocina con ahínco.

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Estefanía, que ha regresado al primer plano tras un tiempo sin apenas apariciones públicas, hizo gala de su cariño por sus sobrinos con numerosos gestos de cercanía. Vestida con un abrigo de cuadros en tonos rojos y luciendo su nuevo pelo corto, además de llevar una alegre mascarilla con motivos navideños. Ella fue la ‘mami’ en una jornada festiva en la que los mellizos cumplieron con una de sus tareas más divertidas, aunque con la sombra ausente de Charlène.

La esposa de Alberto de Mónaco continúa en una clínica en los Alpes suizos para mejorar su salud física y mental, después de haber pasado seis meses agotadores en Sudáfrica aquejada de una grave infección de nariz, garganta y oídos, que obligó a intervenirla hasta en tres ocasiones.