Tras una etapa muy difícil en la que Charlène de Mónaco ha sido protagonista por motivos de salud, ahora la mujer del príncipe Alberto vuelve a sufrir un nuevo contratiempo. La sudafricana ha dado positivo en Covid-19, sin embargo, su estado es bueno y no «inspira ninguna preocupación», tal y como han detallado fuentes oficiales del Principado a través de un comunicado difundido este mismo sábado.

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«Al mostrar algunos síntomas, Su Alteza Real la Princesa Charlène fue diagnosticada positiva en una prueba de detección de Covid-19», señala la nota. Asimismo se recalca que de acuerdo a las normas sanitarias vigentes, la exnadadora mantendrá un período de aislamiento de varios días. Por lo que se anula su agenda oficial prevista para esta semana. Tenía programado acudir al Water Bike Challenge este domingo, una competición de bicicletas acuáticas promovido por la fundación que lleva su nombre. Todo indica que se trata de la primera vez en la que contrae coronavirus, al menos es la primera en la que se hace pública. Su marido ha pasado la enfermedad en dos ocasiones. La primera al comienzo de la pandemia en el año 2020 y la segunda el pasado mes de abril.

Un año complicado para Charlène de Mónaco 

El pasado marzo, la princesa Charlène regresó a Mónaco después de muchos meses en su país natal, Sudáfrica. Allí contrajo una seria infección de nariz, oídos y garganta que se complicó más de lo previsto en un primer momento. No solo ha tenido que ser operada en distintas ocasiones, también se ha enfrentado a una ardua recuperación. A su regreso a Mónaco señaló afrontar una etapa de mayor tranquilidad, así lo dijo durante una entrevista con el periódico ‘Nice-Matin’. También subrayó que su estado era «frágil» y que deseaba llevar este momento vital con cierta cautela. «El camino ha sido largo, difícil y muy doloroso. Hoy me siento más serena».

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La última ocasión en la que vimos a la princesa Charlène fue el pasado fin de semana durante el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. Una cita destacada, e ineludible, en el calendario de la familia Grimaldi en la que la sudafricana, por supuesto, eclipsó todas las miradas. La princesa se dejó ver junto a su esposo y sus mellizos, Jacques y Gabriella, tanto en las pruebas preliminares como en la misma carrera. Tras un tiempo de incesantes rumores de una posible crisis sentimental, Alberto y Charlène se mostraron cómplices y unidos. Al menos ante los focos de los numerosos reporteros gráficos que se dieron cita en la competición. Hacía tiempo que no veíamos al matrimonio tan compenetrado y paseando de forma cariñosa, cogidos de la mano, como dos enamorados más.