La princesa Charlène ha visto alterada su paz durante su recuperación en una clínica al conocer la muerte de su amigo Desmond Tutu.


Charlène de Mónaco continúa ingresada en una clínica de Suiza recuperándose de las secuelas de su enfermedad, que son más psíquicas que físicas, según indicó su marido, el príncipe Alberto.

Desde su regreso al Principado, el pasado 8 de noviembre, después de pasar seis meses en Sudáfrica, no ha vuelto a haber imágenes públicas de ella y apenas ha dado señales de vida desde su ‘aislamiento’. Solo lo ha hecho a través de su cuenta oficial de Instagram y por motivos muy señalados. El último tiene que ver con una gran pérdida personal para ella…

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Charlène de Mónaco ha querido rendir un último homenaje a Desmond Tutu, el arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz por su lucha contra el Apartheid, quien falleció este domingo a los 90 años. La princesa ha publicado un sentido mensaje junto a un par de fotos junto a él.

«Mi querido amigo, se te echará mucho de menos. Sé que ahora estás al lado de nuestro Padre. Siempre guardaré tiernos recuerdos de nosotros. Y tu risa permanecerá en mi corazón para siempre. Descansa en paz».

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La princesa y el activista han mantenido varios encuentros a lo largo de los años, en los que consiguieron fraguar una relación más allá de la oficialidad. La pérdida de Desmond Tutu viene a ensombrecer este periodo de convalecencia de Charlène, en el que necesita de paz y tranquilidad para curar sus heridas, y que se está tratando con mucha delicadeza y una gran confidencialidad.

Una de las herramientas con las que cuenta, además del tratamiento médico, es su fe religiosa, que queda patente en sus palabras hacia su amigo. En otra fotografía compartida hace tiempo, Charlène aparecía leyendo la Biblia e inseparable de un rosario que lleva a modo de colgante.

Charlene de Mónaco felicitación navideña

La esposa del príncipe Alberto anteriormente también ha ‘hablado’ con ocasión de la Fiesta Nacional de Principado, el pasado 19 de noviembre; para felicitar el séptimo cumpleaños a sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella; y para felicitarnos las Fiestas con una imagen de toda la familia transformada en pintura y la Nochebuena incidiendo en la protección de los océanos.

Estos días Alberto ha manifestado que pronto iría con sus hijos a ver a Charlène y darle esos ánimos imprescindibles que necesita para su completa recuperación. Para ello aún quedan unos meses, según han confirmado. Los pequeños lógicamente la echan mucho de menos, y así se lo hicieron saber con unos tiernos dibujos que mostraron desde el balcón del Palacio Grimaldi precisamente en la Fiesta Nacional, cuando su «mami» no pudo acompañarlos.