La princesa Charlène de Mónaco ha vuelto a ser operada en Sudáfrica a consecuencia de la grave infección que aqueja desde hace meses


La princesa Charléne de Mónaco tiene muy preocupado a todos y es que las informaciones sobre su estado de salud son contradictorias y por más que traten de decir que está perfectamente, el hecho de que haya tenido que ser operada por tercera vez por sorpresa no hace más que añadir preocupación por su situación real, ante especulaciones sobre si se está silenciando detalles relevantes, entre otros, si ha terminado su matrimonio con el príncipe Alberto de Mónaco, que poco a poco se aleja más de su esposa, no solo geográficamente, sino también en gestos como estos en los que en plena batalla por recuperar la salud, él ni está ni se le espera.

A sus 43 años, la princesa Charléne ha tenido que pasar de nuevo por quirófano para ser atendida por la grave infección que arrastra ya desde hace varios meses y que parece no darle tregua. Un nuevo traspiés de salud que acrecienta la preocupación por su estado y eso que las alarmas ya estaban activadas después de que este miércoles se publicasen nuevas fotografías sobre la esposa del príncipe Alberto de Mónaco visiblemente más delgada, algo desmejorada físicamente y con un aire de debilidad que ha hecho estallar los comentarios en la corte monegasca, así como en el resto del mundo.

Redes sociales.

La exnadadora que enamoró al príncipe Alberto de Mónaco ha sido intervenida quirúrgicamente, de nuevo en Sudáfrica, donde se ha instalado desde el pasado mes de mayo y sin billete de vuelta al país en el que está su marido y sus hijos. Tal y como anuncian desde ‘Mónaco Matin’, la princesa Charlène ha sido operada con anestesia general de la grave infección con carácter de “urgencia”, pues no se trataba de una intervención programada, lo que da a entender la gravedad de su situación que, por otro lado, ya era evidente en su rostro en la imagen junto al rey zulú que ha dado la vuelta al mundo causando una mayor preocupación.

Las interacciones de la princesa Charlène en las redes sociales parecen desenfadadas, pero responden a una estrategia estudiada para ofrecer una imagen de normalidad donde no la hay. El hecho de que lleve casi seis meses viviendo en Sudáfrica alejada de su marido y sus hijos, los rumores constantes de divorcio y el secretismo sobre su estado real de salud da, irremediablemente, paso a los rumores y especulaciones. Estos son aplacados a golpe de redes sociales, donde la exdeportista comparte de vez en cuando lo que se trae entre manos en su país natal, ya sea apoyando a las minorías de la región, velando por la protección de los rinocerontes frente a la caza ilegal o presumiendo de lo mucho que habla virtualmente con su marido y sus hijos. Eso sí, estas imágenes son entendidas de manera distinta y es que lo que tratan de ofrecer no convalida con la desmejorada imagen que ella muestra. Algo que al final suma preocupación.

Redes sociales.

De manera oficial, desde el Principado de Mónaco se asegura que el matrimonio entre la princesa Charlène y el príncipe Alberto es estable y que no existe abismos que hagan pensar en una separación. Con ello, explican que la estancia de la princesa en Sudáfrica se debe exclusivamente a sus problemas de salud que, por otro lado, dicen que no son preocupantes y no revisten gravedad alguna, pese a haber sido operada ya en tres ocasiones, esta última con urgencia. “Se necesita tiempo para abordar el problema que estoy teniendo. No puedo forzar la curación”, aseguraba tras someterse a la primera de sus intervenciones, que se centró en la boca para elevarle el seno maxilar y después colocársele un implante.