La Familia Real de Mónaco al completo presidió una de las grandes celebraciones del Principado, el Día Santa Devota, una tradición muy querida que cumple con un antiguo ritual. A la festividad acudieron todos, el príncipe Alberto y su esposa, Charlène, y los dos hijos de la pareja, los mellizos Jacques y Gabriella. Los pequeños, de cinco años, suelen acaparar el protagonismo en sus apariciones públicas, y esta vez no fue menos. Cada día hacen más gala de su simpatía y espontaneidad y con ello hacen las delicias de sus padres y del pueblo monegasco. Pero en esta ocasión no solo ellos llamaron la atención… Tenemos que hablar de la Princesa.

Charlène de Mónaco mide muy bien cada uno de los compromisos oficiales en los que se deja ver. El hecho de que no se prodigue demasiado hace que a menudo se hable de crisis matrimonial con Alberto, pero la sangre nunca llega al río. Al ser tan escasas estas comparecencias, eso hace que redoblemos la mirada sobre ella y esta Santa Devota hemos detectado ligeros cambios en su fisonomía.

La Princesa, que justo el día antes (el 25 de enero) cumplió 42 años, ha reaparecido con un rostro ‘nuevo’. Más redondo y pleno, con los labios más voluminosos, la piel más tersa y brillante… En su caso no son novedosos los retoques estéticos a los que se ha sometido desde que llegó a la realeza. Apenas queda algo natural en su cara desde que la conocimos como novia de Alberto siendo aún una nadadora. Una rinoplastia, rellenos de ácido hialurónico, bótox, etc etc y otro sinfín de tratamientos después, Charlène se empeña en desafiar al paso del tiempo con todas las técnicas que tiene a mano. Para empezar este 2020 ya ha pasado por el ‘taller’ y este es el resultado.

1La familia con Santa Devota

Santa Devota es la patrona del Principado y de la familia principesca, por lo que esta es una de las citas tradicionales e ineludibles en el calendario. En ella se quema una barca,

2Celebrando a la patrona

En la misma se quema una barca, reproduciendo  simbólicamente una parte de la leyenda de la santa, una joven cristiana corsa que fue martirizada en el siglo III por no querer renegar de su fe.

3Jacques y Gabriella, encantados

Los hijos de Alberto y Charlène ya están familiarizados con este ritual, que inevitablemente les cautiva por la espectacularidad de las llamas.

4La cara de Charlène

A la luz del fuego el rostro de Charlène de Mónaco aparecía si cabe más ‘lleno’ y brillante. Es evidente que la joven se ha sometido recientemente a unos retoquitos estéticos para renovar los signos de la edad.

5La felicitación de sus pequeños

Acaba de cumplir 42 años y precisamente sus hijos protagonizaron un simpático vídeo en el que le cantaban el Cumpleaños Feliz, en inglés.

6Mellizos adorables

Jacques y Gabriella son adorables y en su inocencia infantil no paran. Es la niña la que suele mostrarse más inquieta y expresiva. Él es el heredero al Trono.

7Primer gran acto del año

Con su asistencia a Santa Devota, el príncipe Alberto y los suyos inauguraban el Año Nuevo con el primer acto importante. Recordemos que los días pasados Mónaco ha bullido de actividad gracias al Festival Internacional de Circo, presidido por la princesa Estefanía.

8Un año complicado para Charlène

Charlène a veces da la imagen de ser una persona fría y ajena, pero hace poco supimos por una entrevista en un medio sudafricano que no está pasando por su mejor momento debido a la muerte de dos amigos y la enfermedad de su padre, Michael Wittstock. «A veces es difícil sonreír», ha asegurado.