Tras pasar el coronavirus, el príncipe Alberto al fin ha podido reunirse con su esposa y sus dos hijos, como era su deseo.


La crisis del coronavirus ha llegado a todo el mundo. La pandemia ha hecho que muchos países hayan decretado el confinamiento como la medida más efectiva para evitar que el virus siga propagándose. Eso ha afectado también a las casas reales, que han buscado el mejor lugar para pasar la cuarentena en estos momentos tan delicados.

Es el caso de Alberto y Charlène de Mónaco, que se encuentran en su palacio de verano, Roc Agel, para pasar de la mejor manera estos días. Este lugar, construido por Raniero en 1957, cuenta con un espectacular entorno, perfecto para pasar estos días. Granja con vacas, gallinas y un huerto son algunas cosas que hacen de este lugar un lugar perfecto para estar en familia.

El matrimonio ha aprovechado que era el Día de Pascua para felicitar a todos a través de un vídeo donde lo vemos en el jardín del palacio. Alberto de Mónaco habla en francés y en inglés para felicitar este día a todos de pie, mientras que Charlène sentada junto a sus dos chihuahuas. Esta es la primera reaparición que hacen después de dos meses de ausencia. De hecho, la última vez que los vimos junto a sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella, fue el pasado 27 de enero en el Día de Santa Devota.

Pues bien, desde este lugar de encanto donde pasa la familia los días de confinamiento, Alberto y Charlène le dicen a todos: «En tiempo difíciles y complicados, queremos simplemente desearles en nombre de nuestra familia y de nosotros una feliz Pascua», dice en francés Alberto de Mónaco con el apoyo de su mujer.

Los que también están junto a ellos son sus hijos, que se lo están pasando en grande en la casa de verano. La pequeña Gabriella muestra en una imagen el rinconcito que han dedicado para el Día de Pascua. Y es que han construido con vallas y paja un lugar perfecto para pasar el Domingo de Resurección, todo decorado con flores y conejitos.

Para estos días de confinamiento, Alberto y Charlène han buscado entretenimiento para sus hijos. De hecho, cuando no tienen que estar pendientes de los deberes del colegio, aprovechan el buen tiempo para plantar algunas plantas en el jardín. Los hermanos han demostrado que se llevan muy bien y que son capaces de compartir planes de este tipo. Ambos han llevado sus guantes de jardinería y se han puesto manos a la obra para dejar el jardín listo para la primavera.

Este mensaje llega después de que Alberto de Mónaco haya pasado el momento más delicado tras dar positivo por coronavirus. El Palacio del Principado lo hizo público en un comunicado en el que aseguraba que el soberano se encontraba bien y no «generaba preocupación», pero que debía guardar las lógicas medidas preventivas y que seguiría trabajando en sus oficinas privadas de palacio. Pues bien, transcurridos unos días, Alberto dio señales de su estado de salud a través de una entrevista en la radio.

Alberto de Mónaco concedió unos minutos al periodista Christophe Pacaud en la emisora RTL, en los que, por teléfono, habló sobre lo que le hizo sospechar: «Los primeros síntomas aparecieron en la noche del domingo a lunes 15 de marzo, es decir, hace ya más de una semana. No tuve los resultados de mi test hasta el miércoles, pero yo dudaba porque tenía síntomas que comenzaban a ser evidentes».

«Yo no he sufrido la pérdida del gusto ni del olfato. Al principio era como un frío que llegaba, la tos no me vino de primeras. Después, vimos que tenía un poco de fiebre, pero eso son síntomas bastantes ligeros. Entonces rápidamente me prescribieron el confinamiento en casa».

El entrevistador le preguntó sobre el tratamiento experimental con cloroquina, del que tanto se habla estos días: «Los médicos me han dicho que mi estado no revestía gravedad. Si hubiera tenido un principio de infección a nivel de los bronquios, quizás sí hubieran valorado el uso de la cloroquina».

Hay que recordar que el príncipe tiene 62 años y que en 2018 sufrió una grave neumonía que le tuvo apartado un tiempo de la esfera pública, por lo que entra dentro de los grupos de mayor riesgo ante la enfermedad. Sin embargo, la atención que ha recibido y el hecho de haber respetado las medidas de seguridad han hecho que Alberto de Mónaco se haya recuperado ya de este virus. De hecho, tuvo que pasar unos días aislado de su familia, pero ya después de varios días, ha vuelto a reunirse con ellos en su residencia de verano.