La heredera ha presidido el 30º aniversario del Instituto Cervantes con actitud muy profesional, saludando a todos e incluso haciendo alguna pregunta durante el acto central.


La Princesa Leonor vive hoy su día grande. Y es que, a sus 15 años, ha afrontado su primer acto oficial en solitario. Ha sido para celebrar el 30º aniversario del  Instituto Cervantes y con ello da otro paso de gigante en su papel institucional, lo que revela la enorme confianza que tiene en ella su padre, el Rey Felipe, puesto que ha sido un encargo por expreso deseo suyo. La heredera se hace ‘mayor’ y avanza cada día más en sus responsabilidades.

Ha llegado a la cita en una soleada mañana en Madrid. Los alrededores de la sede de la prestigiosa institución cultural bullían de expectación. Aunque las restricciones por la pandemia siguen vigentes, un grupo de monárquicos de la asociación Concordia Real Española la esperaba a sus puertas para mostrarle su apoyo incondicional en este debut tan especial. Leonor ha salido muy sonriente de su vehículo oficial (abierto por una funcionaria), se ha acercado un poco y ha saludado al público presente para posteriormente posar brevemente ante los medios. La acompañaban la vicepresidenta Carmen Calvo y el director del Cervantes, Luis García Montero.

Robert Smith.

Leonor ha elegido para esta ocasión un look repetido, en sintonía con las costumbres de su madre, la Reina Letizia. Se trataba del vestido de lunares y volantes de la firma Poète que estrenó en las audiencias de los pasados Premios Princesa de Asturias. También los mismos taconcitos, de Pretty Ballerinas, que además fueron los primeros de su vida pública. Una imagen con la que iba preciosa y muy primaveral.

A continuación ha entrado en el Instituto Cervantes para presidir la ceremonia del aniversario. Sentada formalmente en una silla, la heredera española escuchaba las distintas intervenciones con mucha atención. En un instante ha tomado un micrófono para felicitar a la institución y formular unas preguntas, hablando con seguridad y alguna sonrisa nerviosa. Tras el acto, Leonor ha recorrido las instalaciones, mientras el director le presentaba a su equipo (la Princesa saludaba poniéndose la mano en corazón), disfrutando de la exposición organizada por este aniversario y poniéndose al tanto de sus nuevos proyectos de digitalización.

Casa de S.M. el Rey.

Además ha depositado en la llamada Caja de las Letras dos libros significativos para ella: el ejemplar de la Constitución Española que leyó por primera vez el 31 de octubre de 2018 y el del Quijote que compartió con su hermana Sofía durante la lectura pública de la obra cervantina el 23 de abril del año pasado. Unos 45 minutos después, la Princesa abandonaba el Instituto Cervantes y regresaba en su coche suponemos que al palacio de La Zarzuela y con el deber cumplido. Hoy no ha tenido clase, pero ha sacado un sobresaliente en su primer acto oficial.

La Princesa Leonor ha ido superando prueba tras prueba en los últimos tres años. El gran punto de partida se produjo cuando recibió de manos de su padre la Orden del Toisón de Oro, el 30 de enero de 2018. A partir de ese momento la hija mayor de los Reyes comenzó a ser más consciente de su futuro y fue siendo encaminada de manera progresiva a mayores tareas. Sin prisa, pero sin pausa. Así leyó la Constitución a finales de ese mismo año; y al siguiente presidió por primera vez los Premios Princesa de Asturias y los Premios Princesa de Girona. En estas ceremonias dio sus primeros discursos en público, en los que la escuchamos hablar en varios idiomas y actuar con gran profesionalidad.

Casa de S.M. el Rey.

A finales del próximo agosto o principios de septiembre, la Princesa Leonor pondrá rumbo a Gales para iniciar el primero de sus dos cursos de Bachillerato internacional en el UWC Atlantic College. Una etapa en la que, ya de verdad, tendrá que apañárselas sola, sin el contacto físico diario con sus padres y su hermana, la Infanta Sofía, a la que tan unida está. Leonor tendrá que estudiar con responsabilidad, hacer nuevos amigos y compartir con compañeras espacios comunes tan sagrados como la habitación. Una de las alumnas con las que va a coincidir es con Alexia de Holanda, hija de los reyes Guillermo y Máxima. Salir del ‘nido familiar’ para continuar creciendo.