Pablo Urdangarín, tras los pasos de su padre Iñaki

Pablo Urdangarín ha heredado las cualidades de su padre, Iñaki Urdangarín, al que sigue sus pasos. A sus 18 años, el segundo hijo de la Infanta Cristina es una joven promesa del balonmano.

De tal palo, tal astilla. Pablo Urdangarín ha heredado las cualidades físicas y deportivas de su padre, Iñaki Urdangarín, al que sigue sus pasos como joven promesa del balonmano. A sus 18 años, el segundo hijo de la Infanta Cristina tiene por delante un prometedor futuro como deportista de élite. Y puede que triunfe tanto, -dentro de las canchas-, como el jugador vasco.

8Estrena mayoría de edad viviendo en Alemania

Pablo Nicolás Urdangarín cumplió 18 años el pasado mes de diciembre. Tres meses antes de cumplir la mayoría de edad, el segundo hijo de la Infanta Cristina dejaba los estudios de Bachillerato en Ginebra para mudarse a Hannover, en Alemania, tras fichar por el TSV Hannover Burgdof de balonmano. A lo largo de estos siete meses viviendo en una residencia para deportistas, el nieto de los Reyes está recibiendo un entrenamiento de alto rendimiento… igual que su padre en su juventud.

7Una promesa del balonmano de élite

En el equipo germano, el joven nieto de don Juan Carlos y doña Sofía está dando sus primeros pasos como jugador de primer nivel. Exactamente igual que lo hizo su padre cuando tenía su edad.

6Su padre fue miembro de la Selección Nacional de Balonmano

Iñaki Urdangarín fue internacional con la selección española en tres Juegos Olímpicos: Barcelona, en 1992, Atlanta, en 1996, y Sydney, en 2000 (como se ve en la fotografía superior). Si Pablo se mantiene al nivel actual, tiene todas las papeletas para lograr un palmarés como el de su padre.

5Iñaki, jugador del FC Barcelona durante 14 años

El marido de la infanta Cristina jugó en el F.C. Barcelona desde 1986 hasta el 2000. Una carrera de alto nivel que mantuvo en las cotas más altas durante 14 años. Ahora, su hijo ha fichado por el TSV Hannover Burgdof. Aún es una promesa juvenil, pero tiene un brillante porvenir por construir. Curiosamente, los entrenadores del equipo en el que juega Pablo también jugaron en la selección española. El destino, que a veces es caprichoso, ha puesto en el camino de Pablo a Antonio Carlos Ortega, entrenador del primer equipo alemán y amigo personal de Iñaki y Cristina (llegó a asistir a la boda).

4Su época dorada: goles y el amor de la Infanta

Los noventa fueron los años de mayor gloria para Iñaki, a quien entonces el viento parecía soplarle siempre a su favor. Sus éxitos deportivos eran numerosos… y conoció a la Infanta Cristina, con la que se casó el 4 de octubre de 1997 en la catedral de Santa Eulalia de Barcelona. Casi 30 años más tarde, es su hijo el que parece tocado por los astros.

3Pablo, amante del deporte

2De casta le viene al galgo

1Una pasión heredada de padre… a hijos