La hija de la Reina Sofía no acudía a la boda de su primo, Philippos de Grecia, por estar presente en uno de los días más importantes para su hijo.


Este sábado, se celebraba un importante evento para la Familia Real Española en Atenas: la boda de Philippos de Grecia, hijo del rey Constantino y Ana María de Grecia, y Nina Flohr. Una cita en la que la Reina Sofía y la Infanta Elena brillaron entre la gran lista de invitados pertenecientes a las distintas casas reales europeas y en la que llamó la atención la ausencia de la infanta Cristina. Este domingo hemos conocido la verdadera razón de peso que motivó a que la hija de don Juan Carlos I no acudiera al enlace de su primo: el debut de su hijo Pablo Urdangarin como jugador del primer equipo de balonmano del Barça.

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Este sábado, la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin se dejaban ver juntos en las gradas del Palau Blaugrana en el debut de su hijo Pablo como jugador de balonmano del Barcelona. El matrimonio observaba orgulloso las andanzas del segundo de sus cuatro hijos que disputaba su primer partido con el primer equipo del conjunto blaugrana. Un partido de infarto en el que el sobrino del rey Felipe VI marcaba tres de los 39 goles que le dieron la victoria a su equipo frente al los 30 del Bada Huesca. Un debut en la Liga Asobal del joven que ha traído grandes recuerdos a Iñaki Urdangarin, quien saludaba a todos los allí presentes y compartía impresiones tras el partido.

Vídeo: Europa Press

Sin lugar a dudas, la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin han sido el mejor talismán para Pablo Urdangarin en este primer partido que supone un gran paso dentro de su incesante carrera como jugador de balonmano. El nieto de la Reina Sofía avanza a pasos agigantados y ahora puede presumir orgulloso de ser uno de los jugadores de primera división del Barça. Pablo Urdangarin sigue muy de cerca los pasos que dio en su día su padre, quien llegó a jugar con la Selección Española de Balonmano y logró dos medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sidney. Como curiosidad cabe destacar que el segundo de los cuatro hijos de la pareja luce en su dorsal el número 77, un número especial con el que también rinde homenaje a Iñaki Urdangarin, quien en sus días llevaba el 7 cuando era jugador profesional de balonmano.

Pablo Urdangarin, un prodigio del balonmano

Si echamos un vistazo por la trayectoria deportiva del joven, lo cierto es que destaca de manera notable. Con 17 años, Pablo Urdangarin fichó por su primer equipo y poco después se unió a su segundo equipo, el TSV Hannover Bergdorf. El principio de un camino que le llevó después al HBC Nantes hasta que desembocó en el segundo equipo del Barcelona y que ahora con constancia y esfuerzo ha conseguido dar el salto al equipo de Antonio Carlos Ortega.