La esposa del Rey Juan Carlos sale a las calles de Palma en medio de la tormenta provocada por la marcha del emérito fuera de España.


Después de dos días tras el anuncio del Rey Juan Carlos afirmando que se traslada fuera de España en estos momentos, por fin hemos podido ver a la otra parte importante de esta decisión: la Reina Sofía. La soberana emérita llevaba más de una semana en el palacio de Marivent, en Mallorca, donde se va cada verano anticipándose a la propia llegada del Rey Felipe y su familia. En esta ocasión viajó acompañada por su hija mayor, la Infanta Elena, y su hermana, Irene de Grecia. Pero nada se sabía de ellas…

Llamaba poderosamente la atención la ausencia de Doña Sofía en las calles de Palma de Mallorca, pues en otras ocasiones suele aprovechar para salir de compras e incluso cumplir con algún acto relacionado con Proyecto Hombre. La noticia del Rey Juan Carlos ha hecho saltar por los aires muchas cosas, y seguramente por eso la Reina ha preferido estos días capear el temporal de puertas para adentro y sin salir del palacio.

Por fin la espera ha tocado a su fin y ayer por la tarde, sin previo aviso, la Reina Sofía daba muestras de su presencia en la isla balear. La acompañaba su inseparable hermana, la princesa Irene de Grecia, con quien reside desde hace años también en el palacio de La Zarzuela.

La Reina emérita lucía un look informal, tal y como acostumbra cuando está de vacaciones. Pantalones blancos, camisola de rayas, collar de piedras turquesa, bolsito en bandolera, chanclas menorquinas… Y una mascarilla, por supuesto, como indica la norma obligatoria. Tras esta pieza se atisbaba su mirada y una leve sonrisa, el mejor ejemplo del dicho «al mal tiempo, buena cara». Tras recorrer varias tiendas del centro recaló en unos conocidos grandes almacenes, del que salió con una bolsita de la cadena de perfumerías Sephora. Según El programa del verano, la Reina adquirió dos botes de crema corporal, a 6 euros cada uno y solidarios, de una iniciativa de la Cruz Roja contra la violencia de género, cuyo lema es: «Estar aislada no es lo mismo que estar sola». Después de unas horas por Palma, la Reina Sofía y su hermana se marcharon en su automóvil oficial de regreso a Marivent. No sin antes dedicar un saludo a los medios presentes que la estaban fotografiando. Por cierto, en un gesto que mostraba su alianza matrimonial.

LOS REYES, LISTOS PARA VOLAR A MALLORCA

El próximo viernes 7 de agosto está prevista la llegada de los Reyes Felipe y Letizia y sus dos hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Como ha avanzado la Casa Real, la familia disfrutará de 10 días en Mallorca dentro de lo que se consideran sus «vacaciones oficiales» y que en este tiempo continuarán manteniendo encuentros y viajarán dentro de las Baleares, acudiendo, por primera vez en este contexto, a Menorca e Ibiza. Precisamente el monarca también ha reaparecido hoy en medio de la tormenta mediática en una audiencia en La Zarzuela con el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Francisco Bustillo.

Aunque en los últimos años la ausencia del Rey Juan Carlos en Mallorca era clamorosa, parece que la situación estaba cambiando e incluso el año pasado los Reyes eméritos quedaron juntos a cenar con el ilustre mallorquín Rafa Nadal, con el que además visitaron su centro deportivo en Manacor. Hablamos entonces de una recuperada buena sintonía entre el matrimonio real, de acercamiento… Sin embargo, la última histórica decisión del Rey Juan Carlos sitúa en un punto complicado su relación. Doña Sofía no acompañará, de momento, a su marido en su periplo fuera de España: seguirá residiendo en La Zarzuela y continuará ejerciendo su papel institucional apoyando a su hijo y al frente de la Fundación Reina Sofía. El Rey Juan Carlos, mientras tanto, sigue en un destino no comunicado, ya sea la República Dominicana o, cobrando más fuerza cada vez, en la vecina Portugal.