Tras despedir a su hija Leonor antes de su viaje a Gales, el rey aterrizaba en Palma de Mallorca para reunirse con viejas caras conocidas. Esto es lo que hizo en su quedada privada con los colegas.


El pasado viernes 3 de septiembre, el Rey Felipe VI realizaba un viaje a Palma de Mallorca. Su visita a la isla nada tenía que ver con sus compromisos de agenda. Más bien correspondía a los compromisos que, desde hace años, tiene con su círculo íntimo de amistades. Y es que nuestro rey no solo es fiel a la Corona de España. También lo es con la gente a la que quiere: su familia y sus amigos.

Esto explica que hace apenas una semana, el soberano tomara un avión rumbo a la isla balear para compartir mantel con uno de sus grandes amigos, el cantautor mallorquín Jaume Anglada. En la velada, a la que fue sin la Reina Letizia, también estuvieron presentes otros miembros de su círculo de confianza. Curiosamente, la cita entre colegas tuvo lugar muy cerca del palacio de Marivent: la suya fue una quedada informal en Nito’s, un local situado en Gomila y a escasos metros de la residencia oficial veraniega de la Familia Real.

Felipe VI y sus amigos se reúnen en un asador de pollos de Palma de Mallorca

Según ha podido conocer en exclusiva el diario ‘La Razón’, el monarca decidió trasladarse  a la isla tras zanjar sus obligaciones semanales de agenda, y pocos días después de despedir a su hija, la Princesa Leonor, que este viernes ha iniciado una nueva etapa académica en un internado de Gales. Quedan pocos días para que el verano llegue a su fin y el monarca, consciente de que de ahora en adelante aumentarán sus citas profesionales, ha hecho un hueco muy especial para dedicarlo a sus amigos de siempre.

¿Y a dónde ha ido el Rey con su pandilla? Lejos de lo que muchos podrían imaginar, no se han visto las caras en un lujoso restaurante de Palma de Mallorca. Todo lo contrario: el grupo elegía un modesto y tradicional asador de pollos de la isla. Un local que abrió sus puertas por primera vez en 1969 y el que, según cuentan fuentes cercanas a los propietarios del negocio, el soberano y su entorno de amigos suele reservar la misma mesa (siempre que pueden).

Gtres

En esta reunión ‘secreta’, ajena por completo a las cámaras de la prensa, Felipe VI y sus amigos han podido disfrutar de un menú tan simple como apetecible: una pieza de pollo, patatas fritas y la salsa especial de la casa, un ‘plus’ culinario que ha hecho que hasta el rey Don Juan Carlos haya visitado el local. Otros ‘royals’ fieles a este restaurante son las infantas Elena y Cristina, Kyril de Bulgaria, o la cantante británica Bonnie Tyler. Todos ellos han sucumbido a los encantos de los platos caseros y tradicionales de etse establecimiento con más de 40 años de trayectoria en la isla.

Letizia también se reúne con sus amiga en privado

Quien nunca se ha dejado ver por allí es doña Letizia. En el casi de la Reina, cuando toca quedar con sus amigas, elige planes más urbanos, como compartir una tarde de cine o terrazas en Madrid. Y es que, al igual que su marido, la monarca no deja de lado a su pandilla de amigas y, siempre que su agenda de lo permite, se ‘escapa’ de Palacio para evadirse un poco y echar unas risas con sus amigas de toda la vida. Amigas entre las que se encuentran Sonsoles Ónega, Mar Peiteado o Almudena Bermejo, a las que conoció en sus años como estudiante en la Facultad de Ciencias de la Información. Y a las que, tal y como hace el Jefe de Estado, procura ver en escapadas secretas y privadas, para garantizar el máximo disfrute ajenas a las miradas indiscretas. Que para eso están los colegas…