El Rey emérito contará con los servicios del prestigioso abogado Javier Sánchez-Junco para afrontar su defensa y hablar en su nombre ante la última polémica.


La tarde del domingo 15 de marzo ha provocado un terremoto en la Casa de S.M el Rey. Y no tiene que ver con el coronavirus. A través de un comunicado oficial se aclaran las últimas informaciones que relacionan al Rey Juan Carlos con negocios millonarios en Arabia Saudí en los que habría puesto como beneficiario a su hijo, el Rey Felipe, y se apresuran a negar cualquier actividad ilícita e incluso el conocimiento expreso del monarca sobre ello. Por eso mismo ha decidido dar radicales pasos hacia adelante y atajar cualquier duda: renuncia a la herencia de su padre y además le quita a este su asignación anual contemplada dentro de los Presupuestos Generales del Estado (había alcanzado los 194.232 euros).

El foco ahora se pone inevitablemente sobre el Rey emérito, quien desde hace días es objeto de múltiples informaciones al respecto, muchas de ellas publicadas en diarios extranjeros. Todo esto ha ‘obligado’ a dar finalmente explicaciones.

En el mismo texto se anuncia también que el Rey Juan Carlos «ha pedido que se hagan públicos» unos puntos: Que nunca facilitó información a Don Felipe sobre las dos fundaciones en las que se le menciona a él y que ha designado «para su representación al abogado Don Javier Sánchez-Junco Mans«, quien a partir de ahora y en el ejercicio del derecho a la defensa, «será a partir de este momento quien proceda a dar cuenta públicamente de las informaciones que le puedan afectar y se consideren procedentes».

El comunicado concluye recordando que el Rey Juan Carlos abdicó en junio de 2014 y que en junio de 2019 ponía fin a toda actividad institucional, «retirándose completamente de la vida pública».

javier sanchez junco

Así pues, este será el hombre que a partir de ahora representará a Don Juan Carlos. Se trata de un abogado con amplísima experiencia y prestigio profesional, socio Director del despacho Sánchez Junco Abogados y Fiscal de la Fiscalía Anticorrupción en excedencia. Además es miembro del Consejo Académico de la Fundación para la Investigación del Derecho y la Empresa (FIDE).

Tras 20 años de expriencia en la Fiscalía pública, trabajando en los Tribunales Superiores de Asturias y Madrid, decidió fundar su propio despacho en 2001. También se dedica a la docencia y es profesor en el Máster de Acceso a la Abogacía de la Universidad Carlos III, en ISDE y en el Máster de Derecho Penal Económico de KPMG, además de haber impartido clase en ICADE y en la UNED, entre otros. Es conferenciante y autor de diversos libros relacionados con el Derecho.

Su firma, con sede en Madrid, está especializada en el asesoramiento y la defensa jurídica en el ámbito del Derecho de Empresa y del Derecho Penal-Económico. Además, la colaboración con despachos internacionales de primer nivel, según se definen, le lleva a intervenir en el asesoramiento de operaciones con un importante componente internacional. Todo ello le ha valido el reconocimiento por prestigioso directorios legales, como Chambers & Partners, como firma recomendada en el ránking de despachos de prestigio en Derecho Penal-Económico y de los Negocios. Algunos foros lo describen como «buen litigante, buena persona y fácil de trabajar con él».

Él será el rostro que ‘ponga voz’ al Rey emérito en momentos que pueden vislumbrarse complicados personal y judicialmente para él. Aún está muy presente todo lo que implicó el Caso Nóos para Iñaki Urdangarin, cuñado de Don Felipe, quien actualmente cumple condena en la cárcel de Brieva. El actual monarca ha justificado también este comunicado recordando las palabras de su Proclamación en cuanto a que la Corona «debe preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente» y el Rey «tiene que ser un referente y servidor de esa exigencia de los ciudadanos». En aras de esa ejemplaridad ha vuelto a intervenir.