La examante del Rey Juan Carlos se despacha en una amplia entrevista con la BBC y revela nuevos detalles: «Me dijo que mantenía una relación con otra mujer desde hacía tres años».


La marcha de España del Rey Juan Carlos para asentarse, de momento, en Emiratos Árabes Unidos, según confirmó la Casa Real el pasado lunes, ha desatado toda una tormenta mediática con imprevisibles consecuencias. Una de ellas ha sido el regreso a escena de Corinna Larsen, la que fuera «amiga entrañable» del monarca, quien ha concedido una nueva entrevista a la BBC, en la que ofrece más detalles de su relación con él.

Ella aparece en la entrevista como la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, el apellido de su segundo marido, de origen real germano, aunque dicha familia le ha pedido encarecidamente que deje de utilizarlo. Afirma que conoció a Don Juan Carlos en una fiesta de tiro en febrero de 2004. Él tenía problemas con su arma y ella le ayudó. Así relata sus inicios: «La primera cita fue a principios de verano. Siempre nos reíamos mucho. Conectamos de inmediato en muchas cosas y teníamos muchos intereses en común: la política, la historia, la buena comida, los vinos… Yo vivía entonces en Londres, acababa de emprender mi propio negocio de consultoría. Y era madre soltera de dos niños. Así que nos encontrábamos en Madrid en una casita de campo dentro de la finca y viajábamos juntos».

La relación avanzó a paso rápido en la versión de Corinna: «Me llamaba hasta diez veces al día. Quiero decir, inmediatamente se convirtió en una relación muy fuerte, profunda y significativa». Entretanto, ¿qué papel jugaba en todo esto la Reina Sofía?: «Dijo que tenían un acuerdo para representar a la Corona, pero que tenían vidas totalmente diferentes e independientes. Y el Rey acababa de salir de una relación de casi 20 años con otra mujer que también ocupó un lugar muy importante en su corazón y su vida». Debe de referirse a Marta Gayá.

SU PROPOSICIÓN DE BODA

Tan seguros eran sus sentimientos que, según Corinna, en 2009 el Rey Juan Carlos le propuso matrimonio: «Obviamente, cuando algo así sucede, es muy emotivo». También dice que el emérito fue a ver a su padre: «Fue a visitarle y le dijo que estaba muy enamorado de mí y que pretendía casarse conmigo. También le dijo a mi padre que no podía hacerlo enseguida, que llevaría un tiempo. Quería que mi padre supiera que iba en serio conmigo«.

«Y yo estaba muy enamorada de él, pero anticipaba -soy estratega política- que iba a ser muy difícil. Y pensé que podría desestabilizar la monarquía. Por eso nunca llegué a perseguir la idea de la boda. Solo lo tomé como una prueba de la seriedad de la relación, en lugar de como algo que realmente se fuera a materializar».

Ese mismo 2009 el padre de Corinna Larsen falleció a consecuencia de un cáncer de páncreas: «Para mi gran sorpresa, justo después del funeral, el Rey me dijo que mantenía una relación con otra mujer desde hacía tres años. Le dejé muy claro que no toleraría que tuviera relaciones con otras mujeres al mismo tiempo«.

LA OPERACIÓN DE PULMÓN DEL REY

A finales de 2009, cuando ya estaban separados como pareja, Corinna asegura que recibió la llamada del monarca: «Tenía malas noticias para mí. Le habían diagnosticado un tumor en el pulmón y estaba convencido de que era cáncer. Estaba aterrado. Dijo que su familia no sabía nada. Y yo no quería abandonarlo, por lo que permanecí como una amiga muy entregada, leal y cercana durante el tiempo en que estuvo muy mal». Incluso llegó a estar en su operación, en 2010, porque él se lo pidió. «Dormí en un sofá junto a su cama antes de la operación porque estaba muy nervioso. Pero la biopsia reveló que el tumor era benigno». Luego llegó la familia del Rey y Corinna revela que el equipo de seguridad la invitó a marcharse…

LA CACERÍA QUE DESTAPÓ SU RELACIÓN

En abril de 2012, la caída del Rey Juan Carlos en su tienda durante una cacería de elefantes en Botsuana, en la que se rompió la cadera, provocó que se conociera esta relación (aunque ya había terminado en lo sentimental). Ella cuenta que este safari fue un regalo del monarca para el hijo de ella, Alexander, entonces con 10 años. «Sentía que el Rey Juan Carlos intentaba que volviera con él y yo no quería dar una impresión errónea». Ella afirma que incluso se ocupó personalmente de su repatriación a España llegando a temer por su vida.

Este accidente hizo que Corinna saliera a la luz pública, trastocando todo su mundo: «Desde el momento en que regresé de ese viaje quedé bajo una vigilancia total. Fue el principio de una campaña para pintarme como una Wallis Simpson, una Lady Macbeth, una suerte de personaje maligno que llevó a este maravilloso hombre por el mal camino en este viaje durante una gran crisis económica». La germano-danesa señala a los servicios secretos españoles, al CNI, acusándoles de registrar su apartamento de Mónaco cuando ella se encontraba de viaje, donde se quedaron «semanas y semanas» buscando documentos. También, dice, recibió la visita de su entonces director. La exprincesa llega a hablar de «amenazas anónimas de muerte» y ‘sutiles’ mensajes como dejarle un libro sobre la fallecida Diana de Gales encima de una mesa de su casa en Suiza.

UN GENEROSO REGALO

Sobre la transferencia de casi 65 millones de euros a su cuenta por parte de Don Juan Carlos: «Estaba muy sorprendida porque obviamente es un regalo enormemente generoso. Diré, sin embargo, que habíamos tenido conversaciones en 2011 sobre su deseo de gestionar su testamento en vida. Empezó a hablar sobre su muerte y lo que quería dejar en su testamento. También mencionó que quería ocuparse de mí, pero no discutimos cantidades. Le preocupaba que su familia no respetara su voluntad».

Para ella, este ‘regalo’ «creo que fue un reconocimiento por cuánto signifiqué para él, por cuánto significó [el hijo] para él. Era gratitud por haberle cuidado durante sus peores momentos«. Y es que, según su testimonio, el Rey le pidió que se lo devolviera en 2014, tras su abdicación. Corinna señala que el monarca hacía constantes intentos por volver con ella: «En cierto momento se dio cuenta de que no iba a volver y se puso completamente furioso. Pidió que le devolviera todo. Creo que fue solamente un berrinche».