«Estoy desconsolada por el fallecimiento de Su Majestad la Reina. Ella deja un legado extraordinario: el ejemplo más fantástico de deber, servicio y constancia, y una presencia constante como nuestra jefa de estado durante más de 70 años». Así comienza la emotiva carta que ha escrito Sarah Ferguson tras conocer la triste noticia de la muerte de su exsuegra, Isabel II. La que fuera mujer del Príncipe Andrés de Inglaterra ha querido dejar constancia de su dolor a través de las redes sociales.

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En el escrito que ha compartido en su perfil de Instagram, Sarah Ferguson dedica unas bonitas palabras a la abuela de sus hijas Beatriz y Eugenia de York. «Ha entregado toda su vida desinteresadamente a la gente del Reino Unido y la Commonwealth. Para mí, ella era la suegra y amiga más increíble. Siempre le estaré agradecida por la generosidad que me mostró al permanecer cerca de mí incluso después de mi divorcio. La extrañaré más de lo que las palabras pueden expresar».

Sarah Ferguson y el príncipe Andrés se divorciaron en 1996, diez años después de haber contraído matrimonio en la Abadía de Westminster. Se conocieron gracias a Diana de Gales, quien hizo de celestina para ellos. La princesa planeó un encuentro entre ellos en 1985. A comienzos de 1986, la pareja ya estaba comprometida, contrayendo matrimonio en la Abadía de Westminster, en Londres, el 23 de julio de aquel año. Los recién casados recibieron de la reina los títulos de duques de York, condes de Inverness y barones Killyleagh. Además, Sarah recibió automáticamente el tratamiento de su alteza real.

Prince Andrew and Sarah Ferguson during their wedding in London, July 23, 1986.  At left is the prince’s brother and best man Prince Edward, and the Queen Mother.  Front right is Prince William of Wales. Front second from left is bridesmaid Zara Phillips.
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La crisis en el matrimonio estuvo salpicada de polémica. En agosto de 1992 salieron a la luz unas fotos de John Bryan, un administrador financiero estadounidense, en una actitud que indignó a los británicos: le estaba chupando los pies a Sarah, que a su vez estaba en topless. El ‘Daily Mirror’ publicó las imágenes en su portada, provocando así que Sarah fuese sometida a todo tipo de burlas y críticas. Años después, Sarah Ferguson volvería a protagonizar otro escándalo al utilizar el nombre de su exmarido para pedir dinero, como se demostró en unas grabaciones. Andrés, como bien sabe todo el mundo, también ha estado metido de lleno en la polémica. Se ha visto implicado en asuntos tan turbios como el caso Epstein, por lo que ha sido apartado -por expreso deseo de su madre- de la vida pública por el escándalo de abusos sexuales y las acusaciones de Virginia Giuffre, la mujer que lo denunció por abuso sexual siendo ella menor de edad.

A pesar de las polémicas, Sarah y el príncipe Andrés mantienen una excelente relación. En el año 2008, Fergie se mudó de nuevo al Royal Lodge de Windsor, donde vive su ex. Y es que para ella, el padre de sus hijas se ha convertido en uno de sus mejores amigos. Y en «un ejemplo de paternidad» a pesar de que el matrimonio no funcionase. En la actualidad, la duquesa de Yorkvive la mayor parte del tiempo en Verbier, Suiza, donde tiene un chalet en la montaña que comparte con Andrés: «Somos la pareja de divorciados más feliz del mundo. Nos hemos separado en cuanto a nuestro matrimonio, pero no el uno del otro», confesó recientemente en el ‘Daily Mail’.