Grandes y mayores, nadie escapa de las severas normas de la familia Windsor, una de las más disciplinadas del mundo.


El protocolo es tradición. Durante años, la realeza británica se ha guiado por unas férreas normas que la han convertido en un importante estandarte que despierta un gran interés alrededor del mundo. Capitaneada por la reina Isabel II, el estricto protocolo de los Windsor se aprende desde la infancia y se perfecciona en la madurez. Eso sí, nadie escapa de una reprimenda de su majestad cuando huye de las formalidades.

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A pesar de que algunos puedan parecer muy pequeños para someterse a esta escuela de palacio, nadie lo es en la Familia Real británica. Los miembros más jóvenes, entre ellos, los hijos de los duques de Cambridge -Charlotte, George y Louis- también deben cumplir con las normas. 

Las formalidades comienzan con la Reina. De obligatorio cumplimiento es dirigirse a esta como alteza y hacerle la reverencia. El saludo es distinto para los hombres y para las mujeres. Mientras ellos inclinan la cabeza ante la soberana, ellas deben realizar una reverencia.

Otro asunto importante es cómo sentarse. Y es que las piernas deben permanecer juntas y no está permitido cruzarlas. Las formalidades cobran especial relevancia en actos destacados, entre ellos figura el Trooping the color, una tradicional ceremonia militar en la que se conmemora el cumpleaños de la monarca.

Tanto en esta celebración como en otros actos públicos, los miembros de la realeza británica cumplen con gran profesionalidad y deben mostrarse rígidos, intentando no realizar demostraciones de afecto como besos y caricias. Solo se permite una actitud más desenfadada durante eventos deportivos. Asimismo, no se les permite ofrecer opiniones políticas en público ni votar.

Están prohibidos los «selfies» y firmar autógrafos. Un Windsor solo deja su rúbrica en libros de visitas durante actos oficiales. Además, los herederos y sus sucesores no deben viajar juntos y en el caso de hacerlo, es necesario la autorización de la Reina.

Otro tema importante son los banquetes en palacio. Nadie debe comenzar a comer antes de que lo haga la Reina y tampoco tendrá que seguir comiendo una vez esta haya finalizado.