Tras suspender su asistencia a la cumbre del clima COP26 en Glasgow, la reina, de 95 años, deberá mantener reposo por más tiempo.


El estado de salud de Isabel II preocupa a los británicos. Una vez más, la reina cancelará sus actos oficiales durante «al menos durante las próximas dos próximas semanas» para poder descansar, siguiendo así el consejo de los médicos, que le han recomendado prolongar su tiempo de reposo. Así lo ha anunciado el Palacio de Buckingham en un breve comunicado.

Durante los próximos quince días, la monarca hará un forzoso parón de su frenética agenda de trabajo y evitará en la medida de lo posible encuentros sociales y, en definitiva, ajetreos que puedan suponer un impedimento para lograr su recuperación. Eso sí, no tendrá que estar en cama, ni mucho menos. El equipo de sanitarios la asiste le ha permitido continuar con algunas actividades profesionales, como tareas ligeras de oficina», entre ellas algunas de las audiencias online que suele presidir desde su despacho en el castillo de Windsor, pero no participará presencialmente en actos oficiales.

Podrá presidir audiencias virtuales, pero no podrá presidir visitas oficiales

“Los médicos han aconsejado a su majestad que mantenga las tareas de despacho menos gravosas, como algunas audiencias virtuales, pero que no lleve a cabo visitas oficiales. Su majestad lamenta que la decisión implique no poder acudir al Festival del Recuerdo del próximo 14 de noviembre”, reza el escrito hecho público este viernes desde Buckingham. La cita a la que hacen alusión es la ceremonia de la Royal British Legion en la que se rinde homenaje a los caídos por Reino Unido y la Commonwealth.

¿Y qué otras cosas podrá hacer en estas dos semanas de ‘baja’? No le quedará más remedio que someterse a nuevos chequeos. Revisiones periódicas con las que los médicos comprobarán su evolución antes de determinar su reincorporación a la vida pública. A sus 95 años, a la Reina Isabel II parece haberle llegado el turno de bajar el ritmo.

GTRES

Todo lo referente a la salud de Isabel II está despertando preocupación en el Reino Unido, así como cierto malestar. Y es que a raíz de su reciente ingreso secreto en un centro hospitalario -del que se dio noticia más tarde- fue interpretado por la prensa británica como «oscurantista», y una manera de ocultar que la monarca ya no puede trabajar a pleno rendimiento.

No asistirá a la Cumbre del Clima en Glasgow

Tras destaparse su paso por el hospital privado King Edward VII de Londres, -el mismo estuvo ingresado su marido, Felipe de Edimburgo, antes de fallecer el pasado abril a los 99 años- Isabel II volvió enseguida a su rutina. Allí le habían realizado “pruebas preliminares”, pero horas después se iban al traste sus planes de seguir cumpliendo con sus obligaciones. Sus médicos le aconsejaron “guardar reposo”, aparcar su agenda oficial y no viajar como tenía previsto a Irlanda del Norte. Asimismo, tampoco estará presente en la COP26 el próximo lunes.

La pasada semana, la reina fue examinada por especialistas en el hospital privado King Edward VII, en el centro de Londres, el mismo centro en el que Tras recibir el alta, su portavoz informó de que la reina se encontraba «bien» y con «buen ánimo».

Entonces, Buckingham recogía el pesar de la monarca: «Está decepcionada«, escribían, por no poder presidir la Cumbre del Clima que arranca en Glasgow (Escocia) este fin de semana. «Ha decidido con pesar que no viajará a Glasgow» el próximo lunes, como tenía previsto, para presidir la ceremonia de recepción de los líderes mundiales convocados a la reunión climática.

Este nuevo parón en la agenda de Isabel II ya es el tercer aviso de sus médicos para que baje el ritmo de trabajo. También le han pedido que incorpore ciertas restricciones en su dieta y en su vida social. Según ha revelado el diario británico ‘The Times’, los médicos de Isabel II le han aconsejado, entre otras cosas, que deje de tomar alcohol (suele tomar una copita de Martini cada noche), que deje de ver televisión a altas horas de la noche y que procure reducir sus encuentros con otras personas en almuerzos y comidas, ya que detesta comer sola y suele pedir estar acompañada en estos momentos.

El Príncipe de Gales participará en la COP36

En sustitución de su madre, la máxima representación de la Casa Real corresponderá a su hijo, el Príncipe Carlos, que ya participó en la cumbre del clima de París y este año pronunciará un discurso esta vez ante miles de delegados procedentes de todos los rincones del mundo en Glasgow.

Ante este nuevo panorama, la Reina Isabel II juega con una importante baza: las herramientas online. Cabe recordar que tras el estallido de la pandemia la monarca abrió paso a un mayor uso de nuevas tecnologías, como videoconferencias online, para poder dar seguimiento de virtual a algunas de sus obligaciones.