Cansados ya de ser protagonistas de muchas noticias que ellos consideran distorsionadas, Meghan Markle y el príncipe Harry han mandado una carta muy dura a cuatro conocidos periódicos británicos.


Meghan Markle y el príncipe Harry ya no pueden más. Los duques de Sussex llevan meses siendo protagonistas de la actualidad después de que tomaran la drástica decisión de dejar de pertenecer a la casa real británica. Después de cumplir con los últimos compromisos que tenían, el matrimonio se desplazó hasta Los Ángeles el pasado mes de marzo junto a su hijo Archie para empezar allí una nueva vida.

Desde Estados Unidos, los diques de Sussex han mandado una carta a os cuatro periódicos más conocidos de Reino Unido; ‘Daily Mail’, ‘Express’, ‘Mirror’ y ‘The Sun’ para hacerles saber que dejan de colaborar con ellos y con todos los periodistas que han tratado de ponerse en contacto con ellos para confirmar algunas de las informaciones que han girado en torno a ellos. Esta decisión la han tomado después de que se hayan publicado algunas noticias falsas sobre ellos. Mucha culpa de esto lo tiene la forma en que estos medios han tratado lo que parece ser una tensa relación entre Meghan Markle y su padre. Según Meghan y Harry hay muchas noticias que se han distorsiado.

De esta forma, Meghan y Harry anuncian que se van a adaptar a una nueva política de medios, en la que no contestarán a ninguna de las consultan que hagan desde estos cuatro medios británicos. «Es gravemente preocupante que una parte influyente de los medios de comunicación, durante muchos años, haya tratado de aislarse de asumir la responsabilidad de lo que dicen o imprimen, incluso cuando saben que es distorsionado, falso o invasivo más allá de lo razonable», escriben en esta carta.

«Cuando el poder se disfruta sin responsabilidad, la confianza que todos depositamos en esta industria tan necesaria se degrada», continúan. Además, añaden con dureza: «El duque y la duquesa de Sussex han visto a personas que conocen, así como a extraños, ver sus vidas completamente rotas sin ninguna buena razón, aparte del hecho de que los chismes aumentan los ingresos por publicidad».

El matrimonio asegura que con esta carta no trata de evitar las críticas que se puedan hacer sobre ellos, pero sí que es una forma de controlar qué se publica: «No se trata de impedir una conversación pública o censurar noticias precisas. Los medios tienen todo el derecho de informar pero no pueden basarse en mentiras, por lo que esta decisión no afecta a otros medios de comunicación», dicen.

Sus intenciones sobre los medios de comunicación ya las dejaron claras cuando tomaron la decisión de empezar una nueva vida alejados de la casa real británica. De hecho, ellos mismos aseguraron que iban a tomar la decisión de hacer algunos cambios: «Los duques de Sussex han optado por revisar su política de medios para reflejar tanto su próximo cambio como miembros de la Familia Real con independencia financiera, como su deseo de remodelar y ampliar el acceso a su trabajo», anunciaron.

Esta carta llega unos días después de que se publicaran las primeras imágenes de ellos en Los Ángeles. El matrimonio ha sido fotografíado como jamás les habíamos visto: cubiertos, tratando de no ser contagiados con guantes y mascarillas, e intentando pasar desapercibidos ambos con gorras.

Una cámara les captó entregando alimentos en nombre del ‘Ángel de la comida’, el cual no tiene ánimo de lucro y, además, tiene la sede en la ciudad a la que la pareja se acaba de mudar. Estaban vestidos con ropa sport, trataban de ir sigilosos y sin apenas llamar la atención. Así lo demuestran las imágenes exclusivas de ‘Daily Mail’, donde se puede ver cómo los duques llegaban a los Apartamentos Comunitarios Sierra Bonita en West Hollywood. Hasta allí les acompañó su equipo de seguridad, aunque prefirieron acudir sin la presencia de ellos. Los escoltas tan solo les siguieron en un coche cercano y dejaron que Meghan y él se acercaran en solitario a la dirección que tenían agendada.

Meghan Markle

Meghan y Harry se han unido a la lucha contra el coronavirus, que tantas vidas ha apagado ya en todo el mundo. Tanto Meghan como Harry llevaban su respectiva bolsa azul y llegaron a estos apartamentos como cualquier ciudadano, aunque se intuía cierto nerviosismo sobre todo en él. Una cita a la que acudieron con dos atuendos sencillos: ella con un pantalón negro y una camisa blanca, él con un pantalón beige y un polo azul. Allí les esperaba una organización que protege a personas con enfermedades críticas que ahora son pacientes de alto riesgo, aunque ninguno de los integrantes de la asociación les esperaba. Su presencia fue una auténtica sorpresa.

No hay duda de que Meghan y Harry siguen concienciados en las causas solidarias, y más ahora cuando el mundo pasa por la mayor crisis sanitaria de la historia. Incluso cuando ellos creen que nadie les ve, cumplen con sus deseos de ayudar a los más desfavorecidos. Estamos seguros de que seguiremos viendo algunos de los actos benéficos de la pareja a pesar de que ya no pertenecen a la casa real británica.