El grupo de hackers Anonymous ha vuelto a la escena pública para aportar datos sobre la muerte de Lady Di. Según su teoría, la Familia Real británica ordenó acabar con su vida.


¿Fue asesinada Diana de Gales? Es la pregunta que se han formulado los miembros de Anonymous. El movimiento internacional de ciberactivistas ha reaparecido en la escena pública lanzando nuevas informaciones sobre su muerte.

Según la cuenta de redes sociales OpDeathEaters, relacionada con el conocido grupo de hackers, la exmujer del Príncipe Carlos de Inglaterra habría sido asesinada por orden de la Familia Real británica el 31 de agosto de 1997, cuando murió en un fatal accidente de coche en París. Anonymous, que ha retomado su actividad tras el asesinato de George Floyd, ha lanzado en las plataformas digitales su particular teoría sobre el fallecimiento de Lady Di. Ésta apunta a que la madre de los Príncipes Guillermo y Harry fue presuntamente asesinada por estricto deseo de algunos miembros del clan Windsor porque, según sus pesquisas, la princesa tenía información que vinculaba a la Casa Real con la red de tráfico sexual de menores de Jeffrey Epstein y estaba dispuesta a denunciar el escándalo.

Se ha filtrado información sobre el caso Epstein, cuyo escándalo ha salpicado a Andrés de Inglaterra

El pasado domingo, el grupo de hackers filtraba información clasificada sobre el caso Epstein, en el que se ha visto involucrado el Príncipe Andrés de Inglaterra, quien era amigo personal del magnate. Su implicación lo obligó a retirarse de la vida pública. Una decisión que anunciaba el 20 de noviembre de 2019, cuando se le hizo imposible zafarse de la polémica. Y es que Virginia Roberts, (hoy llamada Virginia Giuffre, después de adoptar el nombre de su marido), ha asegurado haber formado parte del grupo de «esclavas sexuales» del millonario estadounidense, que se suicidó el pasado verano en una prisión de Nueva York. También ha afirmado haber tenido relaciones sexuales con el hijo de la Reina Isabel II cuando ella apenas tenía 17 años.

Carlos de Inglaterra, en el punto de mira

El escrito de Anonymous, que fue borrado poco después de su publicación en Twitter (y recuperado por miles de usuarios), señala que el Príncipe de Gales mantuvo a un ayudante a su lado a pesar ser consciente de varias de sus presuntas violaciones. Como prueba, los hackers han aportado un documento que recoge las declaraciones de John Hopkins, un agente que reconoce haber asesinado a 23 personas que representaban una seria amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido entre los años 1973 y 1999.

«Diana es la única mujer que maté», señala el agente británico John Hopkins

«Ella era el único objetivo en el que la orden venía directamente de la familia real», afirma su declaración. El escrito indica, además, quién dio la supuesta orden de acabar con la vida de Diana: «Mi jefe dijo que tenía que morir. Había recibido órdenes directamente del príncipe Felipe de Edimburgo y tenía que parecer un accidente. Obedecí órdenes. Lo hice por la Reina y por el país». Al parecer, el agente británico John Hopkins habría confesado el asesinato poco antes de morir: «La princesa Diana es la única mujer que maté. Era el único objetivo, cuya orden provenía directamente de la Familia Real».

La reaparición pública de Anonymous se ha producido tras la muerte de George Floyd a manos de la Policía de Minnesota. Esto ha hecho que los ciberactivistas hayan compartido nuevos secretos del llamado «libro negro» sobre el pedófilo Jeffrey Epstein. Éste vincula a otros personajes conocidos, como el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o la modelo británica Naomi Campbell, con la red de tráfico sexual de menores.

Los datos subidos a la nube por Anonymous se suman a las numerosas teorías conspiratorias vertidas a lo largo de estas última dos décadas sobre la muerte de Lady Di, que aún hoy sigue siendo noticia. Anonymous sostiene que las causas de su fallecimiento no fueron debidas al accidente de tráfico, en el que también perdieron la vida su novio, Dodi Al-Fayed, y el conductor del automóvil, Henri Paul. El único superviviente de la colisión, en un túnel de la capital francesa, fue el guardaespaldas del magnate egipcio, Trevor Rees-Jones, ya que era el único de los pasajeros del Mercedes Benz que llevaba puesto el cinturón de seguridad.