Kate Middleton reaparece con una imagen muy juvenil, lejos de los formalismos de Buckingham y con un bonito proyecto bajo el brazo.


Sonriente, natural, relajada… ¿Es Kate Middleton o una jovencita cualquiera? La última imagen pública de la duquesa de Cambridge dista mucho de la elegancia formal de sus compromisos oficiales. Al contrario, nos muestra a una mujer que nadie diría que está al borde de los 40 años (tiene 39). Lejos de los rígidos parámetros palaciegos, la esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra irradia una energía y una luz que nada tiene que ver con los tiempos oscuros que atraviesa Buckingham. ¿Quizás por eso con más motivo?

La fotografía capta a una Kate en un entorno verde, mirando de perfil, con el pelo coquetamente ladeado sobre el hombro, y con un look de lo más casual: vestida con un jersey de punto granate y asomando por debajo el cuello de volantito de una blusa blanca (de la firma Sézane). Como joyas se observan unos pendientes de aro pequeños, un reloj de pulsera de estilo deportivo y su anillo de pedida de zafiro (el que perteneció a Diana de Gales), que nunca se quita desde que Guillermo se lo regaló. Por otro lado, porta una cámara de fotos. De todos es sabida la pasión de la duquesa por la fotografía. Es ella la que suele retratar a toda la familia, con sus tres hijos como musos absolutos, y sus retratos copan su cuenta oficial en las redes sociales con ocasión de cumpleaños y otros acontecimientos.

Es precisamente la fotografía la que trae a colación esta imagen. Y es que Kate Middleton es la madrina de un proyecto materializado en un nuevo libro titulado Hold Still: A Portait of Our Nation in 2020, en el que se recopilan imágenes tomadas durante el confinamiento y que sirve para poner aún más en valor el servicio de los sanitarios en la pandemia. Kate se encarga de prologar el libro, que estará a la venta en breve (el próximo 7 de mayo) con fines benéficos, pero ya se puede reservar.

«A través de Hold Still, quería usar el poder de la fotografía para crear un recuerdo permanente de lo que todos estábamos experimentando, capturas las historias individuales y documentar los momentos significativos para las familias y las comunidades tal y como los vivimos durante la pandemia», ha dicho la duquesa.

Esta vez ella no se pudo retratar a sí misma, no se trata de un selfie, sino que posa ante la cámara del fotógrafo real Matt Porteous. Kate Middleton luce la misma ropa que llevaba en la última felicitación navideña de los duques de Cambridge y sus hijos, tomada en Anmer House, su casa de campo en Norfolk, donde la familia pasó gran parte del confinamiento y su refugio favorito con creces.

La entrevista del príncipe Harry y Meghan Markle aún sigue coleando, y los ecos de acusación de esta última hacia Kate (dice que fue ella quien la hizo llorar antes de su boda), han caído como un jarro de agua fría. La respuesta de Guillermo y Kate está siendo un discreto silencio y una agenda cargada de compromisos, elevándose como los grandes valedores de la familia Windsor en estos momentos.

El príncipe, por cierto, acaba de ser nombrado «El calvo más sexy» según una encuesta de Google (aunque no todos están de acuerdo). Lo cierto es que su popularidad no hace más que crecer y cuentan con el apoyo mayoritario del pueblo británico. Pese a los malos momentos, ese es su gran triunfo.

Gtres.