La tradicional recepción al Cuerpo Diplomático auspiciada por la reina Isabel en el palacio de Buckingham volvió a representar el mejor ejemplo de fuerza de la monarquía británica. Si hablamos de joyas, la nonagenaria soberana presume de tener unos fondos envidiables, tanto que da para ella y todas las miembros de la familia. Para esta cita la etiqueta es máxima: chaqués para los caballeros y vestidos largos para las damas. En el caso de las ‘royals’ deben, además, ir cubiertas con tiaras y grandes collares y pendientes. Una vez más, ninguna de ellas decepcionó.

Para empezar la propia Isabel II, quien ataviada de blanco, se plantó un espectacular  juego de tiara y collar de diamantes y esmeraldas. El considerable tamaño de las llamativas piedras preciosas nos da una idea de su enorme valor. Se trata de una de las coronas favoritas de la monarca y también de las más versátiles, puesto que se puede poner con o sin esmeraldas. En esta ocasión, la reina se la puso al completo.

Esta recepción sirve para dar la bienvenida y celebrar con los distintos embajadores del mundo antes de las navidades. Una gala perfecta para charlar y mezclarse con personas de diferentes culturas haciéndoles sentir como en ‘casa’. Para ello la reina Isabel es una excelente anfitriona. Pero no debemos olvidarnos de sus mejores ‘escuderas’. Este año la acompañaron su nuera Camilla de Cornualles, esposa del príncipe Carlos; y Kate Middleton, mujer del príncipe Guillermo. La duquesa de Cambridge enamoró a todos con un vestido largo de terciopelo conjuntado con su tiara de brillantes y perlas preferida, que en su día perteneció a la recordada Diana de Gales.

1La reina Isabel, perfecta anfitriona

A sus 93 años, la soberana británica demuestra una fortaleza fuera de serie. Este año tampoco faltó a su cita anual con la diplomacia en Buckingham. Para ello se vistió de blanco con detalles de encaje, con un diseño de Angela Kelly, y presumió de esmeraldas.

2La llegada de Guillermo y Kate, duques de Cambridge

3Kate Middleton, de terciopelo

La duquesa de Cambridge eligió para esta gala un vestido largo recto de terciopelo azul marino de Alexander McQueen, una de las firmas que llenan sus armarios desde hace casi una década.

4Con un original escote de Alexander McQueen y la Orden de la Familia

Sobre su elegante vestido, Kate llevaba prendida la Orden de la Familia de Isabel II, una antigua condecoración que le brindó la soberana y que ella lució orgullosa por primera vez en octubre de 2018.

5Charlando con los embajadores

6Camilla de Cornualles, también de blanco

Curiosamente, Camilla de Cornualles, esposa del heredero, también eligió el color blanco para su vestido, coincidiendo así con la reina Isabel. Este lo firmaba su diseñador de cabecera, Bruce Oldfield.

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La de Camilla era la tiara de diamantes de Cartier, heredada de la recordada Reina Madre, madre de Isabel II y abuela del príncipe Carlos.

8La tiara de esmeraldas de Isabel II

Pero para poderío, el suyo. Isabel de Inglaterra escogió esta noche la Tiara de la Gran Duquesa Vladimir, con hermosas esmeraldas. Y pendientes y collar que tampoco se quedaban atrás.

9La tiara del Nudo del Amante y un collar de la abuela

Kate volvió a ser fiel, una vez más, a la tiara llamada Lover’s Knot (el nudo del amante), que en su día fue un regalo de bodas para Diana de Gales y una de sus favoritas en vida. También lo es de su nuera, quien la ha llevado en numerosas ocasiones, precisamente en esta cita. Y en el cuello, el collar de diamantes Nizam de Hyderabad, prestado por la reina Isabel, que esta también recibió como regalo de bodas en 1947.

10Alrededor de 1.000 invitados de 130 países en Buckingham

Kate de Cambridge ya está curtida en este tipo de galas tras ocho años de matrimonio con el príncipe Guillermo. Como esposa del segundo en la línea de sucesión al Trono ha ido asumiendo cada vez más funciones y siempre con éxito.