Los duques de Sussex han firmado un histórico acuerdo con la popular plataforma audivovisual para crear documentales, películas y programas infantiles «que arrojen luz sobre las personas».


Poco a poco, los duques de Sussex van perfilando su presente y futuro profesional. La decisión de abandonar la realeza británica, que se hizo efectiva a partir del pasado 1 de abril, les ha llevado a construir una nueva vida «independiente», tal y como deseaban, en la que tienen que ganarse el sustento sin el apoyo de los fondos públicos. Parece que por ahora no tienen problema. Acaban de comprarse una mansión de casi 15 millones de euros en California y, además, en las últimas horas se ha hecho público que han firmado un suculento contrato con la plataforma Netflix.

Así lo confirmaba la propia compañía en un comunicado: «Estamos muy orgullosos de que Harry y Meghan Markle hayan elegido Netflix como su hogar creativo. Estamos encantados de contar historias con ellos que pueden ayudar a desarrollar la resiliencia y aumentar la comprensión de las audiencias en todas partes», señala Ted Sarandos, codirector ejecutivo y director de contenido de Netflix.

Harry y Meghan se dedicarán fundamentalmente a ejercer como productores de diferentes contenidos audiovisuales como documentales, películas y programas infantiles con su propio sello y respetuosos con sus propios valores solidarios. Lo que está claro es que se podrán ver en la popular plataforma en streaming y su audiencia potencial será de cientos de millones de personas en todo el mundo.

También el príncipe Harry y su esposa se han manifestado sobre esta nueva aventura y en una nota publicada en el diario The New York Times aseguran: «A través de nuestro trabajo con diferentes comunidades y su entorno para encender una luz en las personas y en las causas alrededor del mundo, nuestro enfoque estará en la creación de contenido que informe, pero que también dé esperanza».  Su experiencia a lo largo de toda su vida, y especialmente en los últimos meses, le han conducido a una reflexión: «Nuestras vidas, tanto independientes entre sí como en pareja, nos han permitido comprender el poder del espíritu humano: el coraje, la resistencia y la necesidad de conexión».

«Como nuevos padres, realizar una programación inspiracional familiar también es muy importante para nosotros, al igual que contar un contenido poderoso a través de una visión veraz y con la que nos podamos identificar. Nos complace trabajar con el equipo de Netflix, cuyo enorme alcance nos ayudará a compartir contenido impactante que nos obligue a entrar en acción», concluyen.

El interés de la pareja por la filantropía ha quedado más que demostrado durante este tiempo y más desde que el llamado Megxit se hizo patente. Harry y Meghan se trasladaron desde Reino Unido primero a Canadá y luego a Los Ángeles, al principio en una casa alquilada en Beverly Hills y finalmente, desde el pasado julio, en su nueva residencia en la localidad de Montecito (Santa Barbara).

Desde que ambos se retiraron había señales que podían indicar esta salida profesional. Este verano se estrenó un documental sobre elefantes de Disney +, en la que la duquesa puso su voz. Precisamente en su jardín Meghan Markle realizó hace unos días su primer trabajo audiovisual, entrevistando a la feminista Meghan Markle.No parece probable que la exactriz retome su actividad frente a la cámara, al menos en productos de ficción, pero nunca se sabe…

Además, el matrimonio ha participado en numerosas iniciativas con distintas ongs, como repartir comida a domicilio para personas vulnerables, entregar material escolar o, más recientemente, acudir a una guardería para plantar flores con los más pequeños, y se han sucedido contactos presenciales o telemáticos con muchas organizaciones a las que apoyan. Ambos tuvieron que renunciar a su fundación Sussex Royal, pero ya tienen repuesto. Se llamará Archewell y, cuando todos los papeles estén en orden, le darán salida de forma oficial.

De momento se desconocen los detalles de su acuerdo con Netflix, cúantos años estarán vinculados a la compañía o su contrato. Es de suponer que tendrá muchos ceros, pues el tirón mediático de los duques de Sussex también es innegable.