Los duques de Cambridge celebran su décimo aniversario de boda convertidos en la mejor baza de futuro de los Windsor. Repasamos los momentos de su histórica boda.


Este 29 de abril se cumple el décimo aniversario de boda de los duques de Cambridge. Cuando el príncipe Guillermo y Kate Middleton se dieron el ‘sí, quiero’ en la abadía de Westminster, en Londres, ambos unían sus vidas y cambiaban sus destinos para siempre. Ella, especialmente, que de ser hija de unos empresarios de productos para fiestas pasaba a ser Alteza Real y a trabajar para los Windsor.

Aquel fue un día inolvidable, vendido como ‘la boda real del siglo XXI’ dada la repercusión que tiene la monarquía británica en el mundo y la cantidad de invitados de la realeza internacional y de celebridades que acudieron como invitados. El enlace nos dejó momentos preciosos y multitud de imágenes para el recuerdo.

El príncipe Guillermo y Kate Middleton se habían conocido diez años antes, mientras ambos estudiaban Historia del Arte en la Universidad de St. Andrews, en Escocia. En un reciente documental emitido en la televisión británica se insinúa que la joven cambió de opinión «de repente» para ir a dicho centro. En todo caso, ella fue la que acabó conquistando al nieto de la reina Isabel.

Durante todos esos años mantuvieron un discreto noviazgo, con una ruptura incluida, hasta que se dieron cuenta de que lo suyo iba muy en serio. En noviembre de 2010 la pareja anunció su compromiso después de que Guillermo pidiera matrimonio a Kate en unas vacaciones en Kenia. Él le regaló el anillo de zafiro que había pertenecido a su madre, Diana de Gales. Solo cinco meses más tarde, todo un récord, los novios enfilaban hacia el altar de Westminster.

LOS DATOS MÁS CURIOSOS

Las cifras son de vértigo: 1.900 invitados para una boda que costó alrededor de 20 millones de libras (se dice que es la más cara de la Historia) y ante una audiencia potencial de 2.000 millones de telespectadores. Entre los asistentes, todos los ‘royals’ del mundo (de parte española acudieron la Reina Sofía y los entonces Príncipes Felipe y Letizia), además de un buen número de famosos como el cómico Mr. Bean, Elton John (amigo de Diana de Gales), David y Victoria Beckham, el director de cine Guy Ritchie y el fotógrafo Mario Testino (uno de los que mejor supo captar los últimos años de la Princesa de Gales).

El día anterior tuvo lugar una cena de gala ofrecida por la reina Isabel, abuela del novio, en el hotel Mandarin de Londres, a la que ‘solo’ asistieron 300 invitados. Al día siguiente, en el banquete nupcial en Buckingham se darían cita 650. Así pues, hubo tres listas de invitados. La tarta de bodas fue realizada por la repostera Fiona Cairns y tenía ocho pisos adornados con más de 900 flores relacionadas con los distintos territorios de Reino Unido.

LA NOVIA, RADIANTE

kate middleton, pippa middleton

La novia acaparó todas las miradas, como suele ocurrir, con un exclusivo vestido diseñado por Sarah Burton para Alexander McQueen. Desde entonces es una de sus firmas imprescindibles. El novio llevó un uniforme militar rojo de coronel de la Guardia Inglesa, con la insignia de la estrella de ocho puntas de la Ilustrísima Orden de San Patricio y el lema Quis separabit?: «¿Quién nos separará?».

El príncipe Harry, hermano de Guillermo, ejerció como padrino para el gran día, tan fuertes eran sus vínculos. La hermana de Kate, Pippa Middleton, fue la dama de honor principal liderado un cortejo infantil con cuatro damitas y dos pajes pertenecientes a la familia y a hijos de amigos.

Pippa casi ‘roba el show’ ayudando a llevar la cola del traje  de su hermana. Y muchos soñaron con que Harry podría fijarse en ella como algo más. Dos hermanas para dos hermanos. No ocurrió, ya lo sabemos. De lo que sí tenemos certeza es de que Guillermo y Kate continúan unidos y firmes en su camino, son padres de tres hijos, se muestran como el gran baluarte de futuro de los Windsor y además aún se miran como dos adolescentes enamorados. A continuación, las mejores fotos de una boda real única.