Meghan Markle ha vencido a sus peores enemigos tres años después de iniciar la guerra legal contra los medios que publicaron la carta privada a su padre


Meghan Markle ha sufrido mucho en los últimos años desde que comenzase su romance con el príncipe Harry y la prensa británica más sensacionalista fijase en ella su mirada más crítica. La duquesa de Sussex emprendió una inusual batalla legal contra aquellos medios que habían traspasado los límites de lo legal a la hora de informar y, en ocasiones también, de inventarse noticias o incluso de publicar correspondencia privada entre ella y su padre. Ahora, un juez ha sentenciado y la actriz respira tranquila, pues la justicia le ha dado la razón. La batalla de Meghan Markle contra la ANL, grupo editorial en el que se engloba el ‘Mail on Sunday’, ha llegado a su final por fin y los magistrados han decidido fallar a favor de los intereses de la esposa del príncipe Harry y respalda que sus derechos fundamentales fueron vulnerados.

Aunque Meghan Markle ya había ganado a este medio por traspasar los límites de la legalidad en su intención de conseguir más rentabilidad a su tirada, ‘Mail on Sunday’ decidió recurrir la sentencia del pasado mes de febrero este mismo noviembre. Con ello, como ya se establecía en febrero sin necesidad de celebrarse un juicio, la justicia considera que se ha quebrantado el derecho a la intimidad de la duquesa de Sussex por la publicación de una carta que iba dirigida a su padre. Cinco artículos donde no solo se desgranaba su contenido, sino también se manipulaba para enfatizar los reproches de esta hacia su padre y minimizar los puntos en los que trataba de apelar a los sentimientos de su padre para que cese en su empeño de traicionarle ante los medios. Él siguió, porque de hecho esa carta la filtró, pero fue el medio de comunicación que lo publicó y lo modificó a su antojo quien ha salido perdiendo.

Uno de los jueces que ha llevado el caso de Meghan Markle contra los tabloides británicos ha entendido desmedido el despliegue que se realizó con la carta privada que ella escribió a su padre. Aseguran que el hecho no habría sido tan grave si amparados en su derecho a la información hubiesen publicado alguna pincelada de la misiva, pero ve excesivo que se realizasen 5 entregas distintas y que se incluyese contenido privado innecesario para el fin que perseguía el citado medio.

Meghan Markle, cazada en una mentira

Eso sí, Meghan Markle también se ha llevado un tirón de orejas. Ha reconocido que su secretario de prensa, Jason Knauf, facilitó contenido de la carta de la polémica a Omid Scobie y Carolyn Durand para su libro ‘Finding Freedom’. Lo ha hecho sin reparos, pero el problema llega que en su día, en la anterior vista, lo negó tajantemente: “Me disculpo ante el tribunal por el hecho de que no recordaba esos intercambios en ese momento”. Un olvido muy oportuno, según el juez: “Esto fue, en el mejor de los casos, una desafortunada pérdida de memoria por su parte”. Prefirieron dejarlo así.

La reacción de Meghan Markle tras su victoria

Meghan Markle ha emitido un comunicado de prensa para dar a conocer su parecer después de la resolución judicial que ha fallado a su favor en su batalla judicial contra los tabloides británicos. “Hoy, los tribunales fallaron a mi favor, una vez más, demostrando que ‘Mail on Sunday’, propiedad de Lord Jonathan Rothermere, ha violado la ley. Los tribunales han hecho que el acusado rinda cuentas y mi esperanza es que todos comencemos a hacer lo mismo. Porque, por muy alejado que parezca de tu vida personal, no lo es. Mañana podrías ser tú. Estas prácticas dañinas no ocurren una vez, son un fracaso diario que nos divide, y todos merecemos mejor”.

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La esposa del príncipe Harry continúa explicando que “esta es una victoria no solo para mí, sino para cualquiera que alguna vez se haya sentido asustado de defender lo que es correcto. Si bien esta victoria sienta un precedente, lo que más importa es que ahora somos lo suficientemente valientes colectivamente para remodelar una industria sensacionalista que condiciona a las personas a ser crueles y se beneficia de las mentiras y el dolor que se crean”.

Meghan Markle continúa en su escrito asegurando que “desde el primer día he tratado esta demanda como una medida importante entre lo correcto contra lo incorrecto. El acusado lo ha tratado como un juego sin reglas. Cuanto más lo alargaran, más podrían tergiversar los hechos y manipular al público (incluso durante la apelación) haciendo de un caso sencillo uno extraordinariamente complicado para generar más titulares y vender más periódicos; un modelo que premia el caos por encima de la verdad”