Un documental sobre Harry y Guillermo destaca cómo ellos han usado los medios a su antojo, además de sufrir las consecuencias. Llegan a afirmar que el duque de Cambridge vendió a su hermano filtrando información sobre su salud mental y la familia al completo lo ha condenado en un comunicado sin precedentes


La familia real británica ha dado un golpe en la mesa tras ver la emisión de un documental de la BBC centrado en la vida del príncipe Guillermo y el príncipe Harry. Mostrando un frente unido, las tres facciones de la casa real británica han querido mandar un comunicado de prensa en el que condenan el contenido del polémico documental, ‘Los príncipes y la prensa’, después de la emisión de la primera parte del mismo. Un comunicado sin precedentes que marca un antes y un después en la relación de la primera familia con los medios, al unirse en un bando sin fisuras el palacio de Buckingham, Clarence House y el palacio de Kensington.

Este documental del periodista y presentador Amol Rajan repasa la relación del príncipe Guillermo y el príncipe Harry con los medios de comunicación a lo largo de su vida. Se desvela que hay topos dentro de la familia que tienen estrecho contacto con los periodistas, los cuales nutren de información jugosa que después es desgranada con contundentes titulares. También denuncian que son los propios nietos de la reina Isabel II los que, en ocasiones, han usado los medios para sus propios intereses, llegando incluso a decir que el príncipe Guillermo filtró información sobre la salud mental de su hermano a los medios cuando estaban enfrentados para hacerle daño. Algo que se logró eliminar de un documental previo, pero que sí aparece recogido en este.

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Nada más terminar la emisión del primer de los dos capítulos que componen este análisis en modo de documental, la familia real británica ha dado un paso único hasta el momento con un comunicado en el que aseguran que “una prensa libre, responsable y abierta es de vital importancia para una democracia sana. Sin embargo, demasiado a menudo hay declaraciones infundadas y exageradas de fuentes desconocidas que se presentan como hecho y es irritante que cualquiera, incluida la BBC, les de credibilidad”, sentencian con dureza a la prensa que se hace eco de estos rumores o declaraciones anónimas, que son tomadas por algunos medios como verdades máximas. Un comunicado en el que se añade además una “decepción” sobre el hecho de ventilar las acusaciones sobre la salida del príncipe Harry y Meghan Markle de la familia real y del Reino Unido para instalarse al otro lado del charco.

En este primer episodio que ya ha levantado asperezas en palacio, se centra la atención en cómo se relacionaron el príncipe Guillermo y el príncipe Harry con la prensa tras el Jubileo de Diamante de la reina Isabel II y cómo la prensa se había rendido a los pies de la nueva generación de la Corona. Con el título ‘La nueva generación’, se analizaba la entrada en escena de Meghan Markle en la familia, su salida y cómo algunos medios han utilizado desde la década de los 90 hackeos, engaños y otras maniobras delictivas para saber los movimientos privados de los miembros del clan real.

Otro de los puntos que no ha gustado nada a la familia es cuando se ponía sobre la mesa la supuesta mala praxis de Meghan Markle a la hora de tratar con su personal en palacio. Hubo muchas quejas que apuntaban a que la duquesa de Sussex trataba mal a su equipo, algo que ha sido negado por su abogada, Jenny Afia, en respuesta a lo publicado en su día por ‘The Times’: “Estas historias son falsas. Lo de que nadie puede trabajar con la duquesa de Sussex, que es muy complicada y exigente como jefa y que muchos abandonaron, no es cierto”, asegura la letrada que, según el presentador, contaba con el permiso de la propia actriz para hablar al respecto.

La reina Isabel II está muy cabreada con este documental. No solo con el contenido del mismo, sino por la negativa de la BBC a dejarle ver los dos capítulos antes de su emisión, como suele ser habitual en un gesto de deferencia hacia la soberana. Esta negativa tendrá sus consecuencias y la casa real británica no volverá a colaborar con la cadena en el futuro, a no ser que se les brinde el derecho de réplica, tal y como han dado a conocer. Algo difícil, teniendo en cuenta que el propio presentador ha querido dejar claro que es abiertamente republicano y que considera la monarquía como algo “absurdo”.

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También se hacen eco de las declaraciones de un detective privado, Gavin Burrows, que supuestamente habría sido contratado por la familia real británica para investigar a Chelsy Davy, exnovia del príncipe Harry. Él asegura que la pirateó desde 2004, cuando se dio a conocer su romance: “Había mucho pirateo, había mucha vigilancia de sus teléfonos”, dice el detective, que se arrepiente de lo que hizo al servicio de la Corona. Una labor que después asegura que se repitió con Meghan Markle, con la única intención de proteger a la institución de posibles escándalos que salpicasen a la familia.