El príncipe Harry y Meghan Markle han sido suplantados en las redes sociales para estafar a gente que pagaba dinero para ayudarles a que tengan una web oficial modernizada. ¿Es que nadie sabe que facturan millones de euros y pueden pagarse esto sin ayuda de nadie?


El príncipe Harry y Meghan Markle sienten que ya han hecho lo que tenían que hacer al lado de la familia real británica. La semana pasada acudieron junto a su familia a la tradicional misa de la Commonwealth, lo cual dio mucho juego por ocupar el hueco que tenían reservado como miembros activos de la corona, aunque se tratase de su última oportunidad de hacerlo. También por desvelarse qué se dijeron los duques de Sussex con los duques de Cambridge antes de comenzar el acto, según expertos en lectura de labios. Ahora, ya regresados a Canadá para continuar con su día a día, esperaban recuperar también la normalidad. Pero no ha podido ser, dado que acaban de conocer que sus identidades han sido suplantadas por un grupo de estafadores que tan solo buscaba sacar dinero a sus seguidores.

Enésima polémica para el príncipe Harry y Meghan Markle desde que anunciasen su decisión de comenzar a rentabilizar su propia imagen, dejando por ello de representar a la familia real británica en actos institucionales. Tal y como ha publicado ‘The Sun’, la identidad de los duques de Sussex ha sido suplantada por estafadores en las redes sociales, a pesar de que faltan dos semanas para que la marca personal ‘Sussex Royal’ dejará de tener poder, tras la decisión de la reina Isabel II de prohibir a su nieto y su mejer su utilización para fines lucrativos. A partir del 31 de marzo este nombre no se podrá utilizar más, pero hasta la fecha, no solo Harry y Meghan Markle está sacando rendimiento de ello.

En las redes sociales ha aparecido una nueva modalidad de fraude, utilizando la imagen institucional del príncipe Harry y Meghan Markle como reclamo a las posibles víctimas. Utilizaban su nombre, su distinción nobiliaria, su logo institucional e incluso fotografías y noticias de sus últimas iniciativas sociales y oficiales. Una cuenta que ha estado actuando en las redes sociales de manera fraudulenta, pidiéndole a sus seguidores donaciones para poder desarrollar una futurible página web oficial de los duques de Sussex. Además, se vendían entradas falsas para asistir como público los juegos Invictus, que el príncipe Harry apadrina.

¡Incluso hablaban con el falso Harry por mensajes!

Aunque este tipo de prácticas está muy controlado y son muchos los que ponen de relieve en qué fijarse para no caer en este tipo de estafas, muchos han caído en el engaño. Nada les extrañó que fuese el propio príncipe Harry y la mismísima Meghan Markle los que contestaban personalmente los mensajes que les escribían sus seguidores. Nada raro veían en el detalle de que el nieto de la reina Isabel II les solicitase en primera persona todos los datos bancarios a cambio de hacerles miembros activos de la fundación benéfica que representa.

Una práctica tan fantástica como fantasiosa que, aunque parezca inverosímil, logró sus objetivos de estafar dinero a personas que creían estar colaborado para que el príncipe Harry y Meghan Markle pudiesen tener su página web oficial. ¿Es que creían que ellos no pueden pagar estos servicios cuando sus ingresos anuales se cifran en millones de euros?

Así le sucedió a una mujer con la que ha hablado ‘The Sun’, que señala cómo se sorprendió cuando le apareció una ventana en su pantalla del ordenador con una conversación iniciada supuestamente por el príncipe Harry. Ella lo duró en un principio y se lo preguntó directamente: “Lol, por supuesto que soy yo”, respondía el estafador. Como prueba de que su interlocutor virtual era el hijo de la princesa Diana de Gales, se mostraba una imagen de un carné de conducir falso del príncipe Harry. Ante las denuncias de los usuarios que no cayeron en la trampa de la estafa, los informáticos de la red social en la que se pertrechó esta operación delictiva ha decidido eliminar su cuenta y poner toda la información recabada a disposición de las autoridades sanitarias.