Se le vincula con el magnate canadiense Peter Nygard, acusado de tráfico sexual.


Está siendo un tiempo complicado para la Familia Real británica. La realeza europea más regia se recupera del sonado Megxit, la búsqueda de independencia de los duques de Sussex, ocasionado después de un importante escándalo sexual en el que se vio envuelto el príncipe Andrés. Nuevamente, el tercer hijo de la reina Isabel II acapara la atención de los tabloides británicos cuando está a punto de cumplir 60 años. 

Tráfico sexual y violación

Según publica ‘Daily Mail’, se relaciona al duque de York con el ejecutivo de moda Peter Nygard vinculado con una red de prostitución. El multimillonario magnate canadiense, de 77 años, ha sido acusado de atraer a menores a su mansión de las Bahamas con la escusa de ayudarlas en sus respectivas carreras de modelo.

La demanda colectiva presentada por diez mujeres -que ahora tienen entre 18 y 36 años- acusa al empresario de tráfico sexual y violación: las chicas eran violadas bajo los efectos del alcohol y las drogas, según lo declarado por las víctimas estas recibían en su bebida la denominada droga de las violaciones, Rohypnol.