El príncipe Andrés de Inglaterra se retira de la vida pública tras el escándalo sexual

El escándalo ha podido con el hijo de Isabel II. El Príncipe Andrés de Inglaterra ha anunciado que abandona la vida pública después del escándalo sexual del que es protagonista.

El Príncipe Andrés, tocado y hundido: historia de un drama real

«Estoy dispuesto a ayudar en las investigaciones»

La Reina Isabel de Inglaterra ha aceptado la decisión de su hijo Andrés «para retirarse de todos los deberes públicos que conlleva su cargo en el futuro inmediato«, tal y como ha anunciado un comunicado oficial emitido esta tarde. El hermano de Carlos de Inglaterra se aleja de la esfera pública a raíz de su implicación en el ‘caso Epstein’, el escándalo del millonario y pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein. El empresario era su amigo personal y, aunque había negado cualquier vínculo con él, finalmente no ha podido evitar verse salpicado por la polémica. «Por supuesto, estoy dispuesto a ayudar en las investigaciones si es necesario», asegura Andrés.

Andrés de Inglaterra, contra las cuerdas, tras su desafortunada entrevista sobre abusos sexuales

Un mensaje para «las víctimas» del escándalo

 

En el escrito del palacio de Buckingham, el Príncipe Andrés escribe que «simpatiza profundamente con las víctimas» de Jeffery Epstein. «Su suicidio ha dejado muchas preguntas sin responder, particularmente para sus víctimas. Solo espero que puedan reconstruir sus vidas».

El loco vídeo de Sarah Ferguson conduciendo su maleta

Su relación con Epstein, «un grave factor distorsionador» de la Corona

«Ha quedado claro en los últimos días que las circunstancias en torno a mi anterior relación con Jeffrey Epstein se han convertido en un grave factor distorsionador en el trabajo de la Familia Real y en el valioso trabajo de muchas organizaciones y proyectos caritativos en los que participo», escribe el comunicado del príncipe Andrés.

El escándalo sexual de Andrés de Inglaterra que pone en jaque a la monarquía británica

Una desafortunada entrevista

Hace apenas unos días, el duque de York concedía una entrevista en la cadena pública BBC que, lejos de ayudar a limpiar su imagen, lo dejó en peor lugar. En la entrevista, concedida al programa Newsnight, y presentado por Emily Maitlis, Andrés habló por primera vez de su vínculo con Jeffrey Epstein, acusado de abuso sexual y pedofilia, y a quien conoció en 1999 a través de una compañera de universidad de Oxford.

Kate Middleton enseña con orgullo su jardín a la reina Isabel

Patrocinadores a la fuga

Apenas unas horas después de la entrevista, numerosas organizaciones, universidades y entidades humanitarias retiraron su apoyo al Príncipe de manera inmediata. Algunas de ellas: la auditora KPMG, la empresa farmacéutica Astrazeneca, dos universidades australianas y una inglesa o el English National Ballet. Incluso el [email protected], dedicado a promover el desarrollo de nuevas empresas (y cuyo patrón era Andrés), retiró de inmediato su apoyo. El remate final a la estampida de patrocinadores tuvo lugar el pasado martes, cuando BT (British Telecom) anunciaba su intención de cesar su colaboración en ese proyecto.

El príncipe Andrés, acorralado por el testimonio de una esclava sexual

Acusado de haber mantenido relaciones con una menor

El caso Epstein tiene especial vinculación con el Príncipe Andrés, ya que una mujer, Virginia Roberts, (hoy Virginia Giuffre, después de adoptar el nombre de su marido), lo ha acusado de haber mantenido relaciones sexuales con él cuando ella era una adolescente de 17 años. Según el testimonio de Virginia, formaba parte de la red de «esclavas sexuales» del millonario. El pasado verano, el estadounidense se suicidó en la celda de su prisión en Nueva York.

Un radical giro de postura

Llama a atención el giro radical en la postura de Andrés respecto al escándalo sexual. Durante su entrevista en la BBC manifestó que no consideraba colaborar con la justicia. Solo lo haría, dijo, «si el consejo de mis asesores legales fuera en esa dirección». Sin embargo, su comunicado muestra ahora una voluntad de colaborar con la justicia.

El disgusto de Isabel II

La decisión de abandonar la vida pública ha sacudido con fuerza a la opinión pública en el Reino Unido, donde la imagen de la Corona se ha visto seriamente perjudicada tras la implicación de Andrés en el ‘caso Epstein’. El escándalo sexual también ha supuesto un duro varapalo para la Reina, quien, a sus 93 años, ha tenido que poner cartas en el asunto y aconsejar la retirada a su tercer hijo.

En sus horas más bajas

Pero no ha sido Isabel la única que ha forzado a su hijo a tomar la decisión de apartarse de la vida pública. Los partidos políticos en el Reino Unido, tanto conservadores como laboristas, también han ejercido fuertes presiones para que el Príncipe colabore en las investigaciones y ayude a aclarar lo sucedido, así como para que se enfrente a las acusaciones que pesan sobre él.