La Reina Letizia ha vuelto a hacer gala de sus legendarios brazos musculados durante la cena oficial en Andorra.


Llegamos al final de la primera jornada del Viaje de Estado de los Reyes a Andorra y con ello tenemos un nuevo look de Letizia. Podríamos decir que la ‘guinda del pastel’, ya que se trata de una cena oficial y en estos casos la etiqueta impone un poco más de su parte. El remate perfecto a un día para el que la consorte ha elegido uno de sus modelos más espectaculares. Adiós a la austeridad, aunque sea por un momento. ¡Bienvenidas las plumas!

La Reina Letizia viajó esta mañana desde España con un vestido repetido de Massimo Dutti (el mismo que tiene Máxima de Holanda), y así ha abordado todos los compromisos a lo largo del día en el país vecino. Llegada la noche, ¡ah!, la cosa cambia. Los Copríncipes de Andorra han ofrecido en su honor un banquete en el Andorra Park Hotel, situado en Andorra la Vella. De acuerdo, no hablamos de un palacio ni de un espacio magnificente, por lo que teníamos que olvidarnos de las tiaras, pero sí es un encuentro diplomático al más alto nivel.

Así que Letizia ha optado por la vía de en medio.

Robert Smith.

Un modelo de altura, impactante, pero ‘diferente’. Es decir, el conjunto de corsé y pantalón que estrenó el 18 de octubre de 2019 para asistir al concierto previo de los Premios Princesa de Asturias. La pieza central es el corsé rosa con escote palabra de honor adornado con plumas de avestruz que firma The 2nd Skin Co. Es una de las más atrevidas de su vestidor por motivos evidentes. Marca y enmarca la figura y además resalta hombros, homóplatos y todos los músculos musculables de la Reina Letizia. El toque ultrafemenino lo aporta la cinta extralarga negra anudada en su cintura, que hace un contraste perfecto y aporta sofisticación. Lo ha combinado como en aquella noche de Oviedo, con unos pantalones rectos negros al tobillo, de la misma marca. Moda española joven y vanguardista para presumir.

Si aquella vez la Reina deslumbró con grandes pendientes de diamantes de De Grisogono, esta noche ha preferido algo más recatado y discreto: los pequeños brillantes de ‘botón’. La obligada mascarilla indica contención. No ha faltado su anillo de Karen Hallam, por supuesto. La cartera negra de Magrit y los estiletos de pitón de Manolo Blahnik también son los mismos de entonces. En cuanto al peinado, continuamos con moño, la mejor elección. Uno muy elegante, bajo con raya en medio, que deja contemplar todo el estilismo y no interfiere con las llamativas plumas.

Las circunstancias sanitarias obligan a medidas excepcionales de seguridad, de manera que la cita ha sido necesariamente breve. La Reina Letizia ha brindado con sus acompañantes en la mesa tras el discurso del Rey, pero no se ha quitado la mascarilla para beber. Mañana los Reyes cumplirán con su segundo y último día de viaje en Andorra, donde desarrollarán una agenda bastante cultural. Antes de su regreso a España, a un pasito, deseamos alguna sorpresa de estilo. Por ahora no hay estrenos. ¿Apuestas?