La Reina Letizia ha protagonizado su primer acto oficial en solitario tras las vacaciones de verano y lo ha hecho haciendo gala de la sobriedad de los últimos días.


Después del verano más atípico para todos, Felipe y Letizia retomaban este pasado martes su agenda oficial. Lo hacían juntos para presidir el acto del Día del Cooperante del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación. Un homenaje  que se celebra cada año para rendir homenaje a los profesionales que trabajan por el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza en todo el mundo.

Pues bien, dos días después, Letizia se ha ocupado de su primer acto oficial en solitario después de las vacaciones de verano. Lo ha hecho para cumplir con una reunión de trabajo de la Asociación Española contra el Cáncer en la sede que la asociación tiene en Madrid. Letizia ha reaparecido a primera hora de la mañana y lo ha hecho apostando por la sobriedad con la que se dejó ver el pasado lunes.

Para la ocasión, la Reina ha vuelto a apostar por un vestido oscuro, en azul marino. Y no, no es un estreno. Se trata de un vestido camisero midi de la firma Massimo Dutti que ya le hemos visto en otras ocasiones. Azul marino con estampado floral, lo único que da un poco de color a este sobrio estilismo.

Letizia lo estrenó en la Misa de Pascua de 2019 y costaba 70 euros cuando todavía estaba a la venta. Lo ha combinado con un cinturón azul marino con el fin de entallar la cintura. Lo ha combinado con complementos azul marido: el bolso de Carolina Herrera y los zapatos de tacón de tiras de la firma Magrit.

Cargada con papeles, Letizia ha llegado muy temprano a la sede de la asociación. Durante sus últimas apariciones ha hecho gala de la sobriedad y parece que seguirá esta tendencia en los próximos actos que protagonice. No son buenos tiempos para nuestro país después de que estemos atravesando por la peor crisis provocada por el coronavirus, por lo que la Reina refleja con sus looks que no son momentos de estrenos ni estilismos llamativos.

El pasado lunes lo volvió a dejar claro cuando lució un vestido de tweed de Zara en color azul marino. De nuevo apostó por los colores oscuros. Lo estrenó en julio del pasado año y que consiguió el aplauso de muchas amantes del mundo de la moda. Además, el plus es que lo compró rebajado por menos de veinte euros.

Sus últimas apariciones no han llamado la atención

Desde que volviera de sus vacaciones de verano, Letizia ha mantenido la discreción con sus looks menos llamativos. La primera aparición que hizo así lo requería, ya que estuvo presente en el último adiós a Jaime Carvajal Hoyos en compañía del Rey en el tanatorio. Allí acudió con un conjunto de blusa y pantalón negro, de riguroso luto: una blusa de seda con escote cruzado en pico de la firma francesa Sandro, de tipo kimono.