Aunque es un problema estético muy habitual entre las mujeres, las varices siempre nos atormentan. Toma nota, si sigues estos consejos conseguirás mantenerlas a raya


No solo pueden llegar a acomplejarte a la hora de enseñar las piernas, sino que las varices también pueden ser muy dolorosas y molestas. Entre un 15% y un 20% de la población las padece, aumentando este porcentaje con la edad y el sexo: las mujeres tenemos casi el doble de probabilidades de sufrirlas. No desesperes, por suerte puedes prevenirlas, aliviarlas e incluso hacerlas desaparecer.

Las varices, un enemigo común de las mujeres

El sistema circulatorio está constituido por venas y arterias. Las venas son las encargadas de llevar la sangre al corazón. Para facilitar este trabajo tienen una válvula en su interior que contribuye a que sigan su camino. ¿Qué ocurre? En ocasiones esas válvulas se vuelven incompetentes, por lo que el retorno venoso se dificulta y la sangre queda retenida en las venas. Si esto persiste con el tiempo, terminan por inflamarse, aumentando su tamaño y creando las conocidas varices.

Aunque las causas de sufrir varices son variadas, lo cierto es que la genética influye en un 80% el riesgo de sufrirlas. Pero además, su aparición también se ve favorecida por diferentes factores como la obesidad, el embarazo, el sedentarismo, la edad (aumenta en personas mayores) o profesiones que requieran estar mucho tiempo de pie, como dependientas o camareras. Y ojo, porque estar más de 5 horas de pie o más de dos sentadas son factores que agravan el problema.

Apunta estos consejos y plántales cara

Aunque por desgracia no existe ninguna solución mágica definitiva para prevenir su aparición y decirles adiós para siempre, hay ciertos tips muy eficaces que te ayudarán a plantarles cara y disimularlas:

Camina de puntillas
La presión que hace el músculo al contraerse facilita el retorno venoso. Primero, da pasitos suaves caminando descalza de puntillas: hacia delante y hacia atrás. Después, anda durante 2 minutos marcando el paso de forma exagerada y apoyando bien la punta del pie que quede atrás.

No cruces las piernas
Esta postura comprime las venas, de modo que dificulta el flujo natural de la sangre. Sabemos que es difícil desprenderse de este hábito, pero si quieres acabar con las varices debes evitarlo a toda costa.

Masajéate con las manos
Date automasajes con ambas manos en una pierna, empezando por los dedos de los pies y subiendo suavemente hasta la ingle por los dos lados. Insiste en los muslos con movimientos circulares y repite con la otra pierna. Para potenciar sus beneficios puedes usar geles con efecto frío.

Alíate con las duchas frías
El contraste de temperatura favorece la elasticidad de las venas y proporciona una gran sensación de alivio ante molestias como el dolor. Date cada día duchas de agua fría y caliente, pero acaba siempre con frío para activar la circulación.

Además de todos estos consejos (que debes poner en práctica desde ya) también existen cosméticos que pueden ayudarte a mantenerlas a raya desde casa. Sigue bajando, hemos recopilado algunos de los más eficaces.