Si la vuelta de vacaciones ha hecho estragos en tus horas de sueño y se nota en la parte inferior de los ojos, ficha estos trucos y no te olvides de aplicarte el contorno de ojos.


Si hay una piel delicada en el rostro, esa es la del contorno de ojos. Es tan fina que funciona como un auténtico chivato si no hemos descansado bien, si algo nos preocupa o incluso si no nos encontramos bien anímicamente. Y ahora, cuando todo el mundo está regresando a las oficinas y a la vida normal, pueden mostrar lo peor de nuestro día.

La pelea contra las ojeras y las bolsas

Esa piel tan sensible manifiesta que no hemos pasado una buena noche o que no tenemos nuestro mejor día de múltiples formas, pero hay dos que se repiten de manera más que habitual: las ojeras y las bolsas.

Estos dos problemas estéticos se manifiestan de manera más recurrente cuando nos vemos afectados por los problemas o por una mala alimentación… o incluso por una exposición excesivamente prolongada al sol. Y hay quien además tiene más tendencia a manifestarlas.

En el caso de las bolsas, lo mejor que podemos hacer es intentar descansar, pero como esto no siempre es posible, el frío será nuestro mejor aliado. Colocar un antifaz frío sobre los ojos durante unos diez minutos ayudará a rebajar la hinchazón.

El frío como ayuda para desinflamar la zona

También servirán las famosas rodajas de pepino -siempre y cuando estén bien frías y no tengamos alergia a este vegetal-, pero el mayor alivio lo proporcionará un gesto muy siempre: meter el contorno de ojos en la nevera. Aplicado bien frío y mediante ligeros toquecitos, lograremos desinflamar la zona, eso sí combinándolo con la aplicación de frío durante unos minutos.

Las ojeras son más difíciles de gestionar, porque, aunque el frío también les va bien, en este caso, las cremas para el contorno de ojos cumplen una función más largoplacista, que combinada con el sueño reparador hará mejorar mucho su aspecto. En el día a día podemos mejorar la circulación de la zona también con frío y con un buen contorno, pero probablemente necesitemos de un corrector si lo que queremos es que no se vean.

Elegir el mejor contorno

A la hora de decantarnos por un producto para mantener nuestra mirada fresca e hidratada tras las vacaciones tenemos que tener en cuenta nuestra edad -si estamos entre los 20 y los 30 solo necesitaremos hidratación- y los problemas exactos que afecten al contorno de nuestros ojos.

Así, hay formulaciones específicas para los ojos que acusan más el paso de los años, para los que necesitan mantener la firmeza pero también hay formulaciones despigmentantes para evitar las manchas en esa zona y para quienes tienen las ojeras oscuras y muy pronunciadas.