Irisadas, brillantes y ahumados en distintos tonos son la tendencia en sombras de ojos en un verano en que la mirada sigue siendo la parte más importante de nuestro rostro y necesita ser iluminada.


Ha llegado el momento de darle un toque distinto a nuestra mirada. Esta temporada lo que se lleva es iluminarla, jugar con las sombras y los degradados porque nuestros ojos necesitan un poco de luz este verano, ahora que siguen siendo el centro de nuestro rostro, al menos por una temporada más, gracias al uso de mascarillas.

Normalmente son las grandes alfombras rojas, con sus estrenos y sus estilismos rompedores, los que marcan la pauta en cuanto a algunas tendencias. Esto es especialmente llamativo en el caso de lo que se llevará esa temporada en ‘looks beauty’.

Luz en la mirada

Así es en esos eventos descubrimos sombras de ojos y diseños de maquillaje que luego acaban aplicándose entre el común de los mortales, especialmente durante el verano cuando nos sentimos más libres para probar y experimentar.

Este año los eventos han sido pocos, pero la tendencia ha sido bastante clara: los degradados siguen muy presentes y se han convertido en los grandes protagonistas. Los maquilladores se centran esta temporada en dar luz a la mirada, con diseños hechos para atraer la atención en determinados puntos del rostro.

Esto se consigue con paletas de colores de la misma gama con las que van trabajando para crear efectos de degradado desde abajo o remarcar una parte del ojo. Y eso es algo que podemos, sin lugar a dudas, copiar en casa.

Lo más sencillo para lograr darle ese efecto degradado favorecedor es comenzar con los tonos más oscuros en la parte del párpado móvil más cercana a las pestañas e ir aclarando el tono has llegar a la ceja, donde estarán los colores más claros. El lagrimal también contará con tonos más claros para remarcar esa luz. Esto dará el efecto de intensificar la mirada y además de agrandarla.

Los diseños más originales

Esos degradados se presentan esta temporada especialmente en los tonos más cálidos, pero ahí nada está prohibido. Se pueden hacer en tonos nude hasta en rojos y naranjas. Todo está permitido si se juega bien con el cambio gradual de color.

Los más atrevidos incluso le agregan un toque de purpurina en los extremos. Eso sí, si queremos replicarlo hay que hacerlo con cuidado y seguir esa pauta. Si es de tonos claros, que sea junto al lagrimal, y si va hacia los oscuros, en la parte exterior de las pestañas.

Y hay quien incluso combina estas sombras de ojos con un eyeliner llamativo. Bien por el grosor de la línea, que puede tender hacia los llamados ‘cat eyes’, o bien por el lugar en el que se traza la línea que puede ir incluso en la mitad del párpado. Todo vale para dejar impactados a los demás con nuestra mirada.