Si estás pensando en darle un aire nuevo a tu melena pero te da miedo no acertar con el tinte, toma nota, te desvelamos cuál es el tono que más te favorece según tu piel


Cambiar de color de pelo no es tarea fácil. Hay muchos factores que influyen en que te veas favorecida, aunque sin duda hay uno que es fundamental: tu tono de piel. Sigue leyendo y descubre cuál es tu tinte ideal.

La guía definitiva para acertar con tu color de pelo

Piel blanca
Se caracteriza por ser una piel con tendencia a tonos rosados, violáceos, rojos e incluso algunos tonos apagados de amarillo. A este tipo de pieles los colores de pelo que más les favorecen son los dorados, los pelirrojos o los cobrizos, ya que les aportan un plus de luz a la piel, además de rejuvenecer las facciones del rostro. En cuanto a las mujeres de piel muy blanca (que tienen claramente un subtono frío) pueden ir más allá y optar por los rubios más extremos, como los platinos y cenizas.

Piel aceitunada
Estas pieles tienen vestigios tanto de tonos cálidos como fríos. Mezclan dorados con rosados, violáceos con verdosos… En estos casos lo mejor es optar por los tonos castaños, caramelo o con reflejos avellana. Aunque las tonalidades caobas también funcionan bien, sobre todo si los ojos son marrones, verdes oscuros o ámbar. Otra buena opción es jugar con las mechas en la zona frontal y recurrir a dos o tres tonos más claros, para aportar luminosidad a la melena.

Piel morena
Se caracteriza por tener tonos y subtonos cálidos intrínsecos. Son pieles con un transfondo dorado, ámbar, algunas gamas de amarillo o incluso anaranjados. En estas pieles es mejor no alejarse demasiado de la base natural del cabello. Si no se busca un cambio radical, lo ideal es no aclarar u oscurecer más de tres tonos. Los tintes que más favorecen suelen ser los moka, los marrones chocolate o los avellana intensos. Todos ellos aportan un toque de luz al cabello sin crear demasiado contraste.

Piel oscura
Suele ser el tono de las mujeres latinoamericanas y negras. En estas pieles lo mejor es dejar a un lado el rubio, porque es complicado conseguir un resultado natural y además sería imposible evitar la visita al salón de peluquería cada poco tiempo. En estas pieles los tintes oscuros, marrones o negros siempre son éxito asegurado. Para iluminar el rostro se puede optar por degradados o técnicas de mechas balayage, pero eligiendo tonos cálidos como el ocre.

  • ¿Todavía estás indecisa con el tinte? No desesperes, puedes probar con el baño de color, que tiene una formulación a base de ingredientes vegetales, por lo que el pelo no sufre ningún tipo de daño ni se ve sometido a químicos agresivos. ¿Lo mejor? Su efecto dura entre 4 o 5 semanas. El tinte, por su parte, es un producto químico y, como tal, daña algo más el pelo, aunque hoy en día han evolucionado a fórmulas mucho más delicadas y tiene la ventaja de que es permanente.