Seguramente hayas oído hablar de él pero no te has atrevido a probarlo. Y este artículo pretende convencerte de que lo hagas. ¡El rodillo de jade es un must!


Si has entrado a alguna tienda de productos de belleza y cosméticos, estamos convencidas de que lo has tenido que ver entre sus estantes y te has debido preguntar para qué narices servía. El rodillo de jade (que también está disponible en otro tipo de piedras) es, tal y como indica su nombre, un rodillo elaborado en jade que sirve para abrir los poros de la piel y que así puedan penetrar en las diferentes capas de la epidermis las cremas y sérumes que usamos en nuestra rutina beauty . Es decir, es un roll on que consigue estimular la piel de nuestro rostro para que así esta pueda verse beneficiada al máximo de las propiedades de los productos que aplicamos diariamente.

Se trata de un producto indicado para todo tipo de pieles. Especialmente para esas que buscan estimular el tejido y rejuvenecer notablemente; aunque también es realmente eficaz para disimular las marcas de acné, las líneas de expresión y para mejorar los casos de envejecimiento prematuro. Y es que el rodillo de jade, que funciona básicamente de manera manual, facilita la absorción de cualquier producto y, por tanto, aumente sus beneficios. Así, podemos decir sin equivocarnos, que esta curiosa herramienta rejuvenece, atenúa las arrugas, mejora las lesiones provocadas por el acné y potencia los efectos de cualquier tratamiento antimanchas. Vamos, que sirve para prácticamente todo.

¿Cómo usar el rodillo de jade de manera apropiada?

Es muy sencillo de utilizar. Lo ideal es hacer uso de él una vez a la semana o cada diez días para conseguir resultados visibles. Pero todo dependerá de cuál es nuestra situación. Lo ideal es aplicarlo por la noche, ya que es el momento en el que nuestra piel está preparada para descansar y generalmente cuando más tiempo le dedicamos a nuestra rutina de belleza. Debemos utilizarlo a la vez que nuestro sérum de confianza, para que este penetre bien; o con una crema que se adecúe a las necesidades de nuestra piel.

Para ponerlo en uso lo tenemos que poner nuestro rodillo de jade en contacto con nuestro rostro y, con movimientos delicados y ascendentes, aplicar la crema o el suero poco a poco. Estos movimientos, junto a nuestros productos de belleza diarios, ayudarán a que nuestra piel genere más colágeno y así consigamos ralentizar el envejecimiento facial. Como sus propiedades son increíbles, os recomendamos que le echéis un ojo a la selección que hemos preparado. De diferentes formas, colores y piedras, seguro que encuentras uno que se adapte mejor a vuestras necesidades y gustos.