La exconcursante de ‘Supervivientes’ ha sacado su lado más elegante gracias a una manicura impecable que ha combinado con un look de lo más sencillo.


Durante su paso por la última temporada de Supervivientes, que se vio marcada por el confinamiento en EspañaRocío Flores tuvo que enfrentarse a pruebas y retos de lo más extremo y afrontar dificultades varias. Su paso por la isla no fue nada fácil pero la amistad que forjó con algunos de sus compañeros y el gran apoyo de su familia que sintió dentro y fuera del concurso hicieron que la experiencia mereciera la pena. Fueron tres meses duros que, como al resto de concursantes, hicieron mella en su físico. Perdió bastante peso, su pelo estaba bastante dañado y sus manos pedían a gritos una visita al salón de uñas. Y eso fue justamente una de las primeras cosas que la joven hizo al volver de Honduras: mimarse un poco y hacerse la manicura. Un tratamiento que, desde su vuelta, se convirtió en un imprescindible de su vida y que ahora le permite lucir siempre las mejores garras.

La hija de Antonio David Flores (y su más fiel defensora) siempre lleva las uñas perfectas. Su esmalte está intacto en todas y cada una de las fotos que comparte en Instagram y; desde que volvió de la isla, procura cuidar sus manos en todo momento. Para ello, y aunque no tenemos confirmación de la joven, es más que evidente que Rocío Flores acude a un salón de belleza especializado y apuesta por las mejores tendencias en uñas. Algo que ha demostrado en su última publicación en la red social; donde ha llevado la manicura más elegante combinada con un conjunto sobrio pero extremadamente acertado.

La manicura más elegante que Rocío Flores lleva con el look más sobrio

La influencer, tal y como suele hacer siempre, ha querido apostar por una garritas largas y afiladas, de punta redondeada, que le den a su look ese aspecto de femme fatale que tanto nos gusta. Y en este caso aún más si cabe; pues Rocío Flores ha optado por llevar, sobre un fondo de brillo transparente, del mismo tono que su uña, una reinvención de la tradicional manicura francesa. Si el diseño clásico francés consiste en aplicar laca de uñas en el extremo de la uña, imitando la forma arqueada de esta; la joven ha preferido cambiar el diseño y hacerlo mucho más geométrico, coloreando de negro únicamente la esquina de su uña, formando un triángulo recto de lo más original. Una manera más que acertada de reinventar un básico y hacerlo mucho más moderno, juvenil y cañero. ¡Nos encanta!