Te hablamos de la toxina botulínica, un tratamiento estético muy demandado entre los famosos para estilizar la cara y acabar con el bruxismo: el trastorno que hace rechinar, crujir y apretar los dientes. Laura Matamoros recurre a esta técnica con frecuencia


Laura Matamoros se inyecta bótox para solucionar su bruxismo y de paso afinar el rostro. Se trata de uno de los retoques estéticos más sencillos, que más desapercibido pasa y que mejores resultados ofrece. Por eso es de los más demandados por las celebridades para conseguir un óvalo más afilado y con unos pómulos más marcados.

Rostros populares como el de las influencers Violeta Mangriñán y Sofía Suescún, también han pasado por este sencillo retoque estético para destensar su mandíbula y de paso afinar la cara, estilizar sus rasgos y alargar visualmente el rostro.

Laura Matamoros recurre al bótox para solucionar el bruxismo: ¿cómo es?

En medicina estética el bótox (toxina botulínica) es una técnica quirúrgica sencilla que consigue atenuar y eliminar las arrugas de expresión. Tratar los problemas del bruxismo y la sonrisa gingival, y dar un aspecto más joven a otras zonas del cuerpo como el cuello o las arrugas de ‘marioneta’ – las que están en el labio superior-. También se utiliza para elevar la ceja y conseguir con ello un rejuvenecimiento de la mirada. Se consigue con pequeñas infiltraciones para rellenar estas áreas.

En el caso del bruxismo, la aplicación se realiza en el músculo masetero, que es el encargado de llevar a cabo el gesto de la masticación, consiguiendo una relajación del mismo. El bruxismo que padece Laura le genera dolor de cabeza y de cuello, incluso podría haber ensanchado su mandíbula. Por eso ella reconoce que, además de acabar con el problema, también ha conseguido paliar las consecuencias estéticas del mismo.

La intervención no requiere anestesia ni tiempo de recuperación, es rápida e indolora. La hija de Kiko Matamoros puede volver a su actividad cotidiana tras el tratamiento. Sus efectos empezarán a notarse tras 2 o 4 días, y tiene una duración entre los 6 y 9 meses. Una vez transcurrido este tiempo, es aconsejable volver a ponerse en manos de un profesional para que evalúe de nuevo el caso. Eso sí, es imprescindible ponerse en manos de buenos profesionales. Ella recurre a la Clínica Bayón. 

Acompaña este tratamiento estético con la ortodoncia invisible Invisalign

La ortodoncia invisible es un nuevo tratamiento que corrige los defectos en los dientes, sin tener que llevar los clásicos brackets de toda la vida que se notan más. La técnica está diseñada con alineadores o férulas transparentes que se ajustan perfecta e individualmente a cada uno de los dientes. Este tratamiento vanguardista ya es la alternativa más buscada por aquellos que buscar corregir sus problemas de desviación en la posición de los dientes, apiñamiento, sobremordida…

La diferencia con el tratamiento tradicional es que los alineadores no son fijos. Son de «quita y pon» y puedes retirarlos sin problema para comer o lavarte los dientes. Además están hechos de una material transparente que los hace muy discretos y prácticamente invisibles a simple vista.