Estamos acostumbradas a usar corrector beige para tapar nuestras ojeras y manchas. Sin embargo, hay algo mucho más eficaz deberíamos probar.


Me gusta hablar del maquillaje como si fuese un arte y de los maquilladores como auténticos artistas. De hecho, razón no me falta, pues en inglés, por ejemplo, a los profesionales del maquillaje se les llama make up artists (traducido literalmente como artistas del maquillaje). Y si se les llama así es porque en realidad lo son. Los polvos y sombras para los maquilladores son como las acuarelas y óleos de los pintores; y nuestra cara el lienzo en blanco que rellenar o el trozo de arcilla que modular. El maquillaje bebe y se inspira de prácticamente todas las disciplinas artísticas y aquellos que se dedican a él buscan las musas al igual que lo hacen músicos o escritores. Como ocurre con el resto de artes, el maquillaje tiene su técnica, sus esquemas y sus formas predeterminadas y seguirlas hace que el resultado sea mucho más acertado. Hoy me gustaría enseñaros cuál es la forma más eficaz de aplicar el corrector.

Generalmente, tras aplicar un poco de prebase (o primer) con la intención de minimizar la apariencia de nuestros poros; cubrimos con corrector ojeras en un color similar a nuestro tono de piel manchitas, heridas o granitos para evitar que estos se vean. Sin embargo, es rara la vez que hacemos uso de un pre-corrector. De hecho, no es tan común saber de su existencia. Los pre-correctores, tal y como indica su nombre, son productos diseñados expresamente para usarse antes del corrector beige. Estos siempre suele ser de color verde, naranja, amarillo y morado; ya que buscan neutralizar las imperfecciones de la piel usando tonos opuestos a estas, para así crear un efecto óptico que las elimine.

Corrector verde

Este es probablemente el más conocido de todos, ya que es el que debe usarse para disimular rojeces, inflamaciones, cicatrices o rectos de acné. El verde de este pre-corrector sumado al rojo de tus granitos y heridas crea un tono nude ideal para cubrir inmediatamente después con un corrector de nuestro tono de piel.

En color morado

El corrector morado es perfecto si tienes problemas de pigmentación en la piel. Este servirá para cubrir esas manchitas amarillentas que cubren parte de tu rostro o ese tono desigual que has conseguido por culpa de una larga exposición al sol.

Naranjas y amarillos

Si el morado cubre las manchas amarillas, el pre-corrector amarilló deberá cubrir esas ojeras que destacan por su marcado color violeta. Así de sencillo funciona. De hecho, si tus ojeras son especialmente profundas y oscuras, te recomiendo que pruebes directamente con el tono naranja, pues es muy probable que sea tu mejor aliado.

Como un pintor cuando mezcla los tonos primarios para conseguir el color que desea, los pre-correctores buscan combinar los tonos naturales de nuestra piel con colores opuestos para crear un efecto nude en todo nuestro rostro. Para que les des una oportunidad, he seleccionado algunas de las marcas más económicas y efectivas del mercado. ¡No lo dejes más y prueba esta técnica tan artística!