Las pestañas pueden enmarcar la mirada, dulcificarla o atraer toda la atención. Así es como tienes que trabajarlas y cuidarlas con las máscaras de pestañas para que queden como deseas.


Quizá no les damos toda la importancia que tienen, pero las pestañas pueden cambiar nuestra mirada y nuestro rostro. Solo hay que saber cómo tratarlas y cómo cuidarlas para sacarles el máximo partido y que se mantengan fuertes y sanas… y dar con las máscaras de pestañas que nos ayuden a potenciarlas.

Tratamientos y cuidados para las pestañas

Para lograrlo, hay quien recurre a los sérum, un cosmético que está muy en boga en los últimos tiempos y que suele funcionar bastante bien en la mayoría de los casos. Se trata de un líquido con ingredientes hidratantes que ayudan a las pestañas a crecer y a no caerse con tanta frecuencia. Para que funcionen hacen falta dos cosas: paciencia y constancia, porque hay que aplicárselo todos los días.

Por supuesto, entre los tratamientos para cuidar de ellas están los de los expertos, que van desde la colocación de pestañas postizas, pero pelo a pelo, de manera que parezcan lo más naturales posible y duren todo el tiempo que se pueda, hasta los lifting. Esto consiste en tratar las pestañas para que aparezcan con la curvatura natural y que parezca siempre que están maquilladas.

La máscara de pestañas, un clásico del maquillaje

Pero si hay un cosmético que esté vinculado a las pestañas, ese es la máscara. Su antecesor es el famoso kohl que utilizaban los egipcios desde tiempos de los faraones, y desde finales del siglo XIX es un producto que no falta en ningún neceser. Sobre quién inventó el cosmético moderno hay bastantes disquisiciones, porque hay quien se lo atribuye a Helena Rubinstein, otros a Robert Chesebrough y hay quien asegura que pudo ser Eugéne Rimmel.

No queda muy claro quién de ellos fue el primero en fabricar esta crema de tono negro que sirve para alargar las pestañas ópticamente, engrosarlas y que queden peinadas durante todo el día. Lo que sí parece claro es que quien más renombre logró fue Eugéne, porque durante décadas la marca de pestañas ha sido conocida como rimmel en infinidad de países.

Aplicarla con cuidado y peinar bien

Sea como fuere, lo que queda claro es que la máscara de pestañas llegó al neceser para quedarse y que podamos sacar todo el partido a nuestra mirada. Para lograrlo, es importante que nos fijemos en la necesidad de nuestras pestañas y también en el resultado que queremos lograr.

Así, para las pestañas más cortas, necesitamos fórmulas que engrosen y alarguen, y para un resultado de lo más natural, podemos apostar por los que son transparentes. Pero hay dos detalles en los que tenemos que fijarnos: el color de la fórmula -si somos muy rubias podemos apostar por un color más marrón que negro para un resultado natural- y que tengan un buen cepillo que separe y peine bien las pestañas sin apelmazarlas.