El nuevo curso ya ha comenzado y María Patiño ha querido hacerlo con la mejor cara posible. Así nos ha enseñado sus nuevos retoques estéticos


Hace ya unas semanas que María Patiño ha regresado al trabajo después del merecido descanso del verano. Unos días de desconexión y relax con los que ha cogido fuerzas para una larga temporada ante las cámaras de Mediaset nada menos que en tres programas: Sálvame, Sábado deluxe y Socialité. Pero la presentadora también quiere estar perfecta por fuera y ha recurrido a su clínica de confianza para ponerse a tono y someterse a unos pequeños retoques estéticos.

La presentadora está muy pendiente de su imagen y nunca ha ocultado los retoques y tratamientos a los que se ha ido sometiendo a lo largo de estos años. María Patiño, que sufrió bulimia en su juventud, cuida mucho su alimentación, pero además de una dieta sana, el ejercicio físico forma parte de su vida diaria, y los resultados saltan a la vista, con su cuerpo perfectamente tonificado.

Pero también los retoques y tratamientos estéticos periódicos son esenciales para ella. Y por ello ha querido comenzar la temporada con la mejor buena cara posible. María ha acudido a su clínica de confianza Diego de León, donde también se pone guapa su compañera Gema López, para someterse a un tratamiento con infiltraciones de su cóctel de vitaminas de siempre, y también ha aprovechado para ponerse botox.

Los productos inyectables

El el centro al que acude María Patiño con el tratamiento Facial Completo se combina el bótox con el ácido hialurónicogas para combatir arrugas, manchas, surcos… con unos resultados naturales y con la ventaja de poder incorporarte inmediatamente a la vida cotidiana. En el caso de la presentadora algo absolutamente necesario para poder estar casi todos los días de la semana delante de las cámaras.

El botox, el tratamiento más demandado de todos al impedir que el músculo se contraiga sin paralizarlo, se inyecta para eliminar las patas de gallo, las arrugas de la frente, el entrecejo y la cola de la ceja.
En el caso de las inflitraciones de ácido hialurónico se recurre a ellas para el entrecejo, los pómulos, el metón, el surco nasogeniano y la comisura de los labios.