Las estrellas de Hollywood llaman la atención en la alfombra roja con diseños exclusivos y grandes joyas, pero también por sus elecciones ‘beauty’. Asesoradas por los mejores expertos en belleza, las actriz de la Meca del cine lucen siempre una piel radiante, un cabello fuerte y brillante y una mirada de impacto capaz de traspasar la cámara.

Quizá una de las miradas más impactantes sea la de la española Penélope Cruz y eso en gran medida se debe a las impresionantes pestañas que luce siempre y que enmarcan sus ojos aportándole a su mirada una intensidad especial.

Una máscara para cada tipo de pestañas

No todas las miradas son iguales, pero todas pueden lucir espectaculares con ayuda de la cosmética. Pero ¿Qué tiene que tener una máscara de pestañas para resultar infalible? Aquí son varios los puntos a tener en cuenta porque, como decimos, no todas las pestañas tienen las mismas necesidades.

Para los expertos una buena máscara es aquella que las cuida y que nos ayuda a hacer que parezcan más largas, a aumentar su grosor… y en lo que están de acuerdo es en que uno de los pasos más importantes es encontrar una máscara que nos ayude a separarlas. De esta forma se abrirán como un abanico produciendo la sensación de una mayor apertura de la mirada. Y eso, en épocas en las que solo podemos mostrar los ojos porque el resto está cubierto por una mascarilla, es de gran ayuda para mostrar nuestra mejor cara.

Errores y aciertos con las máscaras

Esta temporada las marcas cosméticas tienen todo un abanico de posibilidades. Desde las más naturales, para que parezca que no las llevamos maquilladas hasta que las que aportan un look más dramático, gracias al grosor o al tinte negro.

Para sacarle el máximo partido a nuestra máscara de pestañas tenemos que tener cuidado y no cometer errores básicos como manchar los párpados al maquillarnos o aplicarla de manera lineal. En lugar de eso, lo ideal es sostener el cepillo y moverlo haciendo zigzag para evitar que queden grumos o que el producto se apelotone en una determinada zona, provocando un efecto antiestético. Además, así logramos llegar hasta el final de las pestañas, provocando que se alarguen ópticamente.

Hay que tener especial cuidado también en usar el rizador de pestañas antes de aplicar la máscara, ya que si lo hacemos después no solo podemos destrozar el trabajo que haya hecho el cepillo aplicador a la hora de separar las pestañas, también podemos dañarlas o incluso, a la larga acabar cortándolas  por haberlas debilitado.

Los trucos de los expertos

Y un truco que dan los expertos, si quieres que te las rice con mayor rapidez y evitando los daños, calienta un poco el rizador con el secador de pelo (con cuidado para que la temperatura tampoco sea muy elevada, tan solo que esté tibio) y recuerda siempre, siempre, desmaquillarte el rostro y los ojos antes de acostarte. No hay nada más saludable para la cara que librarla de impurezas y dejarla respirar… y con las pestañas sucede igual. Cuídalas, elige una buena máscara y disfruta de una mirada de infarto.