Alba Carrillo ha mostrado sus dotes de maquilladora y lo ha hecho con la mejor modelo posible: su madre, Lucía Pariente


Alba Carrillo está hecha toda una maquilladora. Las redes sociales son el lugar en el que la modelo ha dado rienda suelta a su talento con los pinceles y las sombras y esta vez lo ha hecho con su madre, Lucía Pariente, como modelo. Las dos han sido las protagonistas de un tutorial en el que Carrillo se encarga de dejar a Pariente perfecta para cualquier evento.

Madre e hija se situaban en el baño de su casa para preparar a Lucía para una salida que tenían para ir a comer. Para ello Carrillo se encargó de mostrar cómo lograba que su madre luciera casi como si hubiese pasado por las manos de un maquillador profesional.

Un maquillaje natural para el día

Con los rulos en la cabeza y los cosméticos en ristre, Carrillo elaboró un ‘look beauty’ para su madre basado en la naturalidad y en controlar los volúmenes de la cara. Y la idea funciona, no solo para Pariente, que quedó encantada con el resultado.

También es útil para quienes necesitan trucos para iluminar el rostro o camuflar las ojeras, aunque esto último, según se esmeraba en repetir Carrillo, no sea necesario en el caso de su madre que, pese a no utilizar ni un solo cosmético, lucía una piel estupenda.

Durante el vídeo modelo va explicando paso a paso el maquillaje que, a grandes rasgos, centra la atención en la mirada y en resaltar los puntos de luz en el rostro. Así comienza aplicando una hidratante y remata este paso con un tónico facial, que en esta época del año además es muy necesario para mantener la piel a salvo de las altas temperaturas.

Los ojos, el centro del maquillaje

Tras eso, comienza maquillando los ojos. Lo hace aplicando una prebase para hacer que los polvos duren más y un toque leve de corrector de ojeras para aplicar después unas sombras de Charlotte Tilbury que utiliza de manera estratégica para dar profundidad a la mirada y aligerar los párpados. Para ello, pinta la parte central del párpado móvil de tono oscuro y aplica los tonos más claros bajo el arco de la ceja para que aporten luminosidad.

Lo siguiente es resaltar la mirada y la línea de las pestañas. El clásico lápiz de ojos la ayuda en esta misión. Ella, como su madre tiene los ojos claros, lo hace con un tono marrón, pero quien quiera replicar el maquillaje y tenga los ojos oscuros puede hacer lo mismo con el tono negro.

A continuación, termina el trabajo sobre los ojos aplicando la máscara de pestañas. Lo hace desde arriba para alargarlas y engrosarlas sin que se apelmacen. Ella utiliza una máscara de Benefit cuyo secreto está en el cepillo, que ayuda a separar las pestañas. Y para finalizar, aplica unos polvos de Nars a modo de colorete.

Para echarlos correctamente, dibuja con la brocha dos letras c. una que arranca en la frente y termina en el pómulo, y otra que comienza en el pómulo y termina en la barbilla. Con este último gesto, Lucía ya está lista para ir donde le apetezca.