Analizamos el último retoque estético al que se ha sometido Laura Matamoros de la mano de especialistas en la materia. «Me he rellenado los pómulos con ácido hialurónico», desvela ella misma en sus redes sociales


Si bien es cierto que las rutinas de cuidado de la piel con cosmética y los tratamientos faciales ayudan a rejuvenecer el rostro, ir sumando años en el contador necesita también de algunos ‘retoquillos’ llevados a cabo por profesionales en medicina estética. Al final y al cabo, la genética es poderosa, pero no tanto. Así, hoy analizamos los nuevos y turgentes pómulos de Laura Matamoros.

La influencer, por medio de varios stories en su perfil de redes sociales, nos ha ayudado a descubrir cuál ha sido su último cambio estético, a qué médico confía su rostro y por qué ha decidido pasar por ‘boxes’ antes del verano. La sobrina de Mar Flores ha compartido el antes y el después de su retoque en unas imágenes en la que, sin reparo, muestra cómo es el proceso de el tratamiento que se está realizando.

Laura Matamoros se inyecta ácido hialurónico en los pómulos

Aunque Laura está de maravilla y luce espectacular tanto de figura como de rostro, es cierto que se ha sometido a más de un ‘arreglillo’. De hecho, ella no tiene problema en admitirlo y en más de una ocasión ha revelado que se ha hecho algún que otro retoque. Ayer se puso en manos de Julían Bayón; Doctor en Medicina Estética y Control del Envejecimiento, para mejorar el aspecto de sus pómulos y conseguir que luzcan altos, con volumen y pletóricos.

Pero… por qué lo hace. «Al quedarme más delgada, me veo la cara sin forma y más fina y,  quiero subir las mejillas un poquito para verme fenómenal», cuenta Laura en su Instagram. Y es que la cara cambia cuándo bajamos de peso. Uno de los primeros síntomas los apreciaremos en los pómulos: la pérdida de grasa en el rostro condiciona el descenso del tercio medio e inferior de la cara, con lo que descuelgan los pómulos, se pronuncian los surcos nasogenianos, y se desdibuja el óvalo facial.

Entonces, ¿cómo se obra el milagro? Para reponer volúmenes la técnica más empleada se basa en la inyección de rellenos temporales de ácido hialurónico: la sustancia todopoderosa encargada de hidratar y dar volumen, en este caso a las mejillas, proyectando los pómulos. Asimismo se trata de un tratamiento rápido e indoloro que se emplea, sobre todo, para favorecer el rejuvenecimiento facial.

¿Cómo se aplica el ácido hialurónico, cuándo dura el efecto y cuánto cuesta?

No hace falta sumar muchas décadas en el rostro para sentir la necesidad de hacerles un pequeño retoque, de hecho, a partir de los 30 años todas las mujeres experimentan cambios en la cara, sobre todo los pómulos.

El tratamiento con ácido hialurónico se lleva a cabo con anestesia local para que el paciente no sienta ninguna molestia. Para inyectar la sustancia de relleno se utiliza una jeringa de aguja muy fina sobre la dermis.

Es un método que no necesita período de recuperación y sus resultados se mantienen, normalmente, durante un plazo estimado de entre ocho y doce meses después de la primera aplicación. Por otra parte debes saber que el precio de una inyección de ácido hialurónico puede rondar los 500 euros.