Los días para tumbarnos al sol cada vez están mas cerca. Y cada año cometemos los mismos errores. Por eso te resolvemos todas las dudas


La mayor parte de nosotros actuamos de forma inconsciente ante los riesgos que supone la exposición al sol para nuestra salud. El 94% de la población solo se protege cuando está de vacaciones (en la playa o en la montaña), pero no cuando realiza actividades al aire libre, según revela un estudio reciente llevado a cabo por la OCU.

“Todo el mundo tiene que tomar medidas y la crema solo es una de ellas”, explican los profesionales dermatólogos de la firma Organic Sun, especializada en fotoprotectores solares con certificación ecológica. Los expertos aclaran que, además de untarnos de protector, debemos evitar la exposición al sol cuando más pega (durante las horas del mediodía), mantenernos hidratados, cubrirnos con ropa e incluso usar un sombrero para proteger la cabeza.
Porque, lejos de lo que podamos pensar, ese tono que cogemos en verano no es tan saludable como parece. Desmontamos este y otros mitos sobre el sol de mano del equipo de profesionales.

El bronceado para la piel

Estar bronceado es saludable
“El bronceado no es sinónimo de salud y no debería serlo de belleza”, aseguran los expertos. “En realidad es un mecanismo de defensa de la piel ante la radiación ultravioleta, que es una agresión externa”. Los dermatólogos explican que una cosa es tener un ligero tono y otra muy distinta ir a la playa con la intención de ponernos morenos: “La quemadura es un factor de riesgo importantísimo para el desarrollo del cáncer de piel, cuya incidencia es tan alta por los estilos de vida que nos llevan a exponernos durante mucho tiempo”.

Es necesario ponerse moreno para sintetizar vitamina D
“Es falso”, responden los profesionales. Aunque es cierto que la síntesis de vitamina D se obtiene a través de la exposición al sol, «hay un momento en el que ya no se estimula más», aseguran. Precisamente por esto, no es necesario pasarse horas al sol para que nuestro cuerpo obtenga los beneficios de este compuesto.

La crema protectora para la exposición al sol

Hay que ponerse la crema por lo menos media hora antes de tomar el sol.
Este mito va ligado a la idea de que el protector solar tarda en torno a 30 minutos en hacer efecto. Algo que desde la Academia Española de Dermatología y Venereología se encargaron de desmentir el pasado verano. La Asociación emitió un comunicado en el que aseguraba que “la absorción de la radiación ultravioleta de la crema protectora es efectiva desde el momento de la aplicación, aunque no se estabiliza hasta el minuto 10”. A pesar de esto, los expertos recomiendan aplicarla tanto antes de salir como al llegar a la playa o la piscina  “para protegernos el tiempo que tardamos en poner la sombrilla y dejar las cosas”.

Con ponerse crema solar una vez al día es suficiente.
“La fotoprotección es un conjunto de medidas”, repiten los dermatólogos, quienes consideran un error centrarnos solo en la crema, ya que “no es la única ni la mejor, también están la ropa, la sombra y los sombreros”. Por lo tanto, por muy a gusto que estemos cuando nos tumbamos en la arena, en una hamaca de una piscina o sentados en una terraza no debemos olvidar la prudencia y ser conscientes de que el protector no basta: “La finalidad del fotoprotector no es permanecer más tiempo al sol, sino estar mejor protegido durante ese tiempo”. Además, las personas con tonos de piel más claros deben extremar las medidas.